Bueno como cupé y mejor como descapotable
He circulado sin capota, por autovía, a 120
km/h en un día soleado de diciembre. Según el termómetro
del coche la temperatura exterior era 13 ºC y me sentía
muy cómodo con un jersey, la calefacción del asiento
en posición uno (la menos fuerte) y el aire caliente en la
nuca (Airscarf) también en el mínimo. La calefacción
estaba puesta a 22ºC, con el ventilador regulado manualmente
para que no saliera un chorro de aire demasiado fuerte.
Me ha dado la impresión de que incluso por
debajo de 10 grados, en un día soleado, se puede circular
con la capota quitada de forma muy confortable, con la calefacción
no demasiado fuerte. Me ha parecido una forma muy agradable de desplazarse
en invierno, con el sol en la cara.
A esa velocidad y si hace frío, es imprescindible llevar
las ventanillas subidas y el cortavientos colocado por encima de
los arcos de seguridad. Con el techo puesto, conviene quitar el
cortavientos, porque resta visibilidad; el libro de instrucciones
recomienda que se quite siempre de noche.
Con
el techo quitado, al amanecer o en el ocaso, cuando se circula hacia
el sol, se crea un reflejo en el cortavientos que dificulta mucho
la visión a través del retrovisor interior. En estas
circunstancias dificulta mucho más la visión que cuando
está oscuro, porque de noche sí se ven las luces de
los coches que vienen por detrás, aunque difuminadas.
Cuando el cortavientos dificulta la visión, conviene cerrar
el campo de los retrovisores laterales para enfocarlos hacia el
propio carril, y sustituir con ellos el campo de visión del
retrovisor central. Son suficientemente grandes como para dar buena
visión del carril propio y de los laterales. Cuando se ve
bien a través del espejo interior, conviene abrirlos de nuevo,
para ampliar el campo.
Al circular con la capota quitada, con el asiento en la posición
más baja posible y con el cortavientos colocado, el único
lugar del cuerpo en el que las personas de hasta 1,80 metros de
altura notan una corriente de aire no deseada es a la altura de
la oreja derecha en el asiento del conductor (el pasajero nota la
corriente en la oreja izquierda). No es molesto, pero sí
apreciable a partir de 80 km/h. Las personas de más de 1,80
y las que coloquen el respaldo cerca de la vertical notan también
el aire en la parte superior de la cabeza.
Un amigo, que mide 1,93 metros de altura, y que tiene un Mercedes-Benz
SLK con la carrocería anterior, me asegura que con el coche
destapado y el asiento en la posición más baja, le
da prácticamente el mismo aire en la cabeza en la versión
anterior que en la actual. La diferencia estriba, a su juicio, en
que con el actual se puede ir destapado y con una temperatura fría
en el exterior, de forma mucho más confortable que en el
anterior. En el actual SLK no hay que poner el ventilador de la
calefacción tan fuerte como en el anterior para que el habitáculo
se conserve a buena temperatura.
Con
una temperatura exterior de 13ºC, las manos en el volante se
quedan ligeramente frías. Si se dispone de la opción
de volante calefactado se soluciona apenas un minuto después
de haberlo conectado; enseguida se nota el calorcito en las manos.
Si no se dispone de él, conviene tener guantes preparados
cuando la temperatura exterior es fría.
De noche, por ciudad y a marcha lenta, se puede circular con mucho
confort con la calefacción bien puesta, casi con independencia
de la temperatura exterior.
La capota se abre y cierra con rapidez y mucha facilidad. Para
hacerlo es preciso extender una bandeja de plástico rígido
que hay en el maletero, que separa la zona de equipajes del espacio
para el techo. Cuando el maletero está vacío, conviene
llevar siempre la bandeja en la posición que permite abrir
el techo, para tener constantemente la posibilidad de aprovechar
cualquier rayo de sol, a no ser que se necesite todo el volumen
del maletero.
El volumen del maletero con el techo cerrado es 300 l (el anterior
SLK tenía 350). Ahora bien, al plegar el techo, el maletero
del nuevo queda con 208 l, cuando el del anterior se quedaba con
145 l. El hueco que queda para depositar y extraer bultos es estrecho,
por lo que no se pueden poner y quitar maletas grandes con el techo
descubierto. |