Destaca en casi todo, no decepciona en nada
El Mercedes-Benz 500
SL es un coche que cumple igual de bien las funciones de cupé
y de descapotable; tiene un grado de seguridad activa muy alto y
es fácil de conducir; y me ha parecido muy apropiado para
usar a diario por comodidad y funcionalidad.
No tiene la faceta «deportiva» de coches como el Porsche
911, el Maserati
Coupe o Spider
GT, el Ferrari
360 Modena o incluso el BMW
Z8. Le falta la rapidez de reacciones y el tacto de esos modelos
que, a su vez, no tienen algunas de las cualidades citadas del Mercedes-Benz
500 SL.
En sólo unos segundos, pulsando un botón situado
en la consola central, el Mercedes-Benz SL pasa de cupé (con techo
duro) a descapotable. En la actualidad no hay ningún otro
deportivo con estas características, a excepción del
Mercedes-Benz
SLK 32 AMG; no considero deportivo al Lexus
SC 430, y el Cadillac
XLR no llegará antes de 2004.
Su motor V8 de 306 CV es potente y tiene un sonido muy bonito.
La aceleración que da está limitada por el elevado
peso del coche (1.845 kg) y, en cierta medida, por el cambio automático
de cinco marchas. Es una de las características que lo distinguen
de coches como el BMW Z8, el Porsche 911 o el Maserati Coupé,
que pueden tener cambio manual de seis velocidades.
Es más rápido
de reacciones que el anterior SL 500 (también pesa 45 kg
menos), pero no tanto como otros deportivos más ligeros y
ágiles, que también son más exigentes para
quien quiera conducir muy rápido.
Las dos cualidades dinámicas que más me han gustado
son, por una parte, la seguridad que dan los frenos SBC (Sensotronic
Brake Control) en toda circunstancia; por otra, la relación
entre estabilidad y confort que proporciona el sistema de suspensión
activa ABC (Active Body Control).
El puesto de conducción es muy agradable, todo queda a mano
y los mandos son fáciles de accionar, pero algunos de ellos
están muy agrupados y obligan a mirar para saber qué
botón pulsamos. Tiene detalles de estilo deportivo, un equipamiento
abundante y una calidad de terminación excelente (aunque
con algunos detalles impropios de un Mercedes). A pesar de ser un
biplaza descapotable, el Mercedes-Benz SL me ha parecido un coche muy
cómodo para utilizar a diario y con muy buenas soluciones
en cuanto a funcionalidad, tanto en el interior como en el maletero.
Para aquellos que valoren especialmente su condición de
descapotable, creo que el Mercedes-Benz SL 500 (y el Mercedes-Benz SL en general)
es la mejor opción por equilibrio entre estabilidad, confort,
seguridad, agrado de conducción y funcionalidad en el uso
a diario.
|