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Muchos cambios en la mecánica
y pocos en la carrocería
Por primera vez en la Clase S, Mercedes-Benz ofrece su
sistema «4Matic» de tracción a las cuatro ruedas
en los modelos S 350 (a partir de enero de 2003), S 430 y S 500.
Dicho sistema trabaja en unión con el control de estabilidad
(ESP) y el sistema electrónico de tracción (4ETS)
que llevan de serie. Las versiones «4Matic» cuestan
3.000 € más que las versiones correspondientes con propulsión
a las ruedas traseras.
Para adaptar la tracción total permanente
«4Matic» se ha tenido que rediseñar el eje delantero:
el sistema de cuatro brazos se ha sustituido por un eje de trapecio
articulado. Además, se ha situado en una posición
un poco más retrasada el engranaje de la dirección
y las pinzas de freno fijas con cuatro pistones que llevan de serie
en el eje delantero se han tenido que sustituir por unas pinzas
de freno flotantes (según los ingenieros de la marca no era
posible mantener las pinzas fijas en las versiones «4Matic»).
También se agranda el túnel de transmisión
para alojar la caja de transferencia y los semiejes delanteros.
Por último, se ha incrementado la altura 5 mm en ambos ejes
para aumentar la altura libre al suelo, algo que, según Mercedes,
es positivo para circular sobre nieve.
La disposición de la tracción total
es la más frecuente entre coches que inicialmente son de
tracción trasera con motor delantero (siempre longitudinal).
Junto al cambio automático hay una caja de transferencia
de la que sale un semieje que transmite fuerza al diferencial delantero.
Este semieje y el diferencial están a un lado del motor.
A
diferencia de otros modelos con tracción total, las variantes
«4Matic» del Clase S no tienen diferenciales autoblocantes
o bloqueables. En lugar de los tres bloqueos convencionales (que
condicionan la capacidad direccional y maniobrabilidad) lleva una
evolución del control de tracción que puede frenar
individualmente cada rueda. En caso de que alguna rueda tenga un
deslizamiento excesivo en aceleración, dicho control de tracción
(que Mercedes-Benz llama 4ETS) la frena. De esa manera, aumenta la fuerza
que pueden hacer las ruedas que tienen más agarre.
Si las dos ruedas de un lado están metidas
en una cuneta resbaladiza (por ejemplo), el 4ETS las frena para
que las del lado contrario puedan impulsar al coche. Si son las
dos ruedas de un mismo eje las que patinan (por ejemplo, las delanteras
si el coche está en una fuerte rampa con suelo resbaladizo),
las frena para que las traseras puedan hacer más par (si
ese par es suficiente, el coche comenzaría a ascender). En
este sentido, el sistema 4ETS puede reemplazar a diferenciales autoblocantes
delantero, trasero o central.
El funcionamiento de este sistema varía según la
velocidad. Cuando el coche va despacio, está programado para
dar la mayor tracción posible. Cuando va rápido, la
estabilidad es prioritaria sobre la motricidad. Hay tres modos de
funcionamiento:
A velocidad
baja, el sistema puede frenar cualquiera de las cuatro ruedas independientemente,
o bien varias de ellas.
A velocidad
media, el freno se aplica simultáneamente sobre las dos ruedas
del eje que pierde tracción. De esta manera, se evita que
se produzca guiñada por causa de que las ruedas de un lado
impulsan al coche más que las del otro.
A velocidad
alta, sólo se aplica freno simultáneamente sobre las
dos ruedas traseras, aunque sólo una de ellas pierde tracción.
No se frena ninguna de las ruedas delanteras, aunque alguna de ellas
pierda tracción.
El funcionamiento del 4ETS está subordinado
al control de estabilidad, que puede limitar la fuerza del motor
para evitar una pérdida de la trayectoria en aceleración
(si el deslizamiento de las ruedas no es en tracción, el
4ETS no actúa). Siempre que haya una intervención
del 4ETS, un testigo en el salpicadero lo indica.
Con dicho sistema de tracción a las cuatro
ruedas, los Mercedes-Benz Clase S «4Matic» tienen un reparto
de par del 40 por ciento en el eje delantero y el 60 por ciento
en el trasero.
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