La referencia en confort y seguridad activa

El equipo de frenos que tiene el E 320 creo que es de lo mejor que
existe en la actualidad para una berlina de serie. Destaca en todos
los aspectos: tacto y precisión del pedal, potencia, resistencia
al trabajo exigente y, sobre todo, en eficacia de frenada en curva.
Lleva discos
de freno de 295 mm de diámetro delante y 300 mm detrás (antes
300 y 290 mm respectivamente) y tiene, por primera vez, pinzas de
aluminio en ambos ejes (las delanteras son de cuatro pistones).
Al igual que el resto de los nuevos Clase E, lo que
diferencia al equipo de frenada del E 320 es que lleva de serie
el sistema SBC (Sensotronic Brake Control) desarrollado conjuntamente
con Bosch. Es el principal responsable de su extraordinaria eficacia
e integra, a su vez, el sistema antipatinamiento (ABS),
servofreno de
emergencia (BAS), repartidor
electrónico de frenada (EBD), control
de tracción (ASR) y control
de estabilidad (ESP). Más
información técnica del sistema SBC.
El
sistema Sensotronic combina un circuito de frenos hidráulico con
una servoasistencia de frenado regulable electrónicamente. Al abrir
cualquiera de las puertas delanteras, al soltar el freno de estacionamiento
o al pisar el pedal del freno, entra en carga la bomba eléctrica
del circuito de frenos y se produce durante un par de segundos un
ruido característico que se puede escuchar perfectamente desde el
interior.
Las ventajas que ha aportado el SBC en la frenada
me han parecido numerosas. Por un lado, Mercedes-Benz ha conseguido un
tacto de frenada sobresaliente. El pedal está «durito»
y tiene poco recorrido, lo que permitie dosificar la frenada con
una precisión extraordinaria. El tacto es igual de bueno en cualquier
condición, incluso cuando se produce un sobrecalentamiento
del sistema de frenos (al no estar unido directamente el pedal con
el circuito hidráulico). En tal situación, lo que aparece es un
mensaje de aviso en la pantalla multifunción de la instrumentación
con letras en color rojo («sobrecalentamiento del sistema
de frenos, circule con precaución»). Dicho mensaje desaparece
cuando se enfrían los frenos.
Otra de sus ventajas es que reparte la presión de
frenada de forma que se obtiene el máximo rendimiento de los cuatro
discos de freno. Con esto se ha conseguido reducir las distancias
de frenada (que en el E 320 son cortas) y, sobre todo, alcanzar
un equilibrio y una eficacia de frenado en curva ejemplares. Después
de una conducción extrema, se puede observar cómo se llegan a poner
al rojo los cuatro discos, cuando en cualquier otra berlina sólo
se ponen al rojo vivo los delanteros.
Si
ya el ABS es un sistema que permite frenar en medio de una curva
con gran seguridad, con el SBC se ha incrementado además la eficacia.
A mí me ha dado la sensación de que este coche es capaz de frenar
en curva en menos metros que cualquier otra berlina similar. El
sistema reparte la presión de frenada de forma óptima entre las
cuatro ruedas para conseguir la mejor respuesta.
Una característica del SBC es que no se produce un
retemblor en el pedal de freno (como en el resto de los coches)
cuando entra en funcionamiento el ABS (al no estar en contacto el
pedal con el sistema hidráulico), simplemente parpadea en la instrumentación
un triángulo luminoso.
El SBC incrementa la eficacia del control de estabilidad
(ESP) pero a mí sigue sin parecerme suficientemente eficaz en subviraje
y el sistema sólo actúa en situaciones demasiado límite.
Otra función de confort del nuevo sistema SBC se
encarga de reducir la presión de frenada en el último instante para
eliminar la eventual sacudida final cuando el coche se detiene completamente,
por ejemplo, al llegar a un semáforo. Se denomina «Soft-Stop»
(parada suave) y no estará disponible en los Clase E hasta finales
de 2002. En el E 320 que yo he probado era prácticamente imposible
evitar dicha sacudida al parar.
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