La referencia en confort y seguridad activa

El cambio automático
de cinco velocidades del E 320 (con convertidor
de par) es muy cómodo y agradable de utilizar en condiciones
normales (este modelo no está disponible con cambio manual).
Tiene dos modalidades de uso: o bien selecciona cualquiera
de las cinco velocidades de forma completamente automática,
o bien selecciona sólo hasta la velocidad que quiera el conductor.
En la primera modalidad hay, a su vez, dos programas de funcionamiento:
«sport», que es el programa seleccionado automáticamente,
y «winter» (invierno), que lo seleccionamos pulsando
un botón situado junto a la palanca selectora. Con este último,
el cambio engrana las marchas más largas que sea posible,
para limitar el par que hace la rueda y, con ello, el riesgo de
perder motricidad.
Dicho
cambio automático tiene una gestión electrónica que, en función
de la información que recibe de varios sensores (posición del acelerador,
velocidad con la que se acciona el acelerador, velocidad del vehículo
y marcha engranada) adapta su funcionamiento al estilo de conducción
que se realiza en cada momento. En una conducción tranquila, engrana
la marcha superior a bajo régimen para incrementar la suavidad de
marcha y reducir el consumo; en conducción de estilo deportivo cambia
a máximo régimen (entre 6.000 y 6.200 rpm), reduce en apuradas de
frenada (aunque no con demasiada eficacia) y puede retener la marcha
durante unos instantes, sin cambiar a la marcha superior, cuando
levantamos el pie del acelerador.
Para la modalidad donde el conductor puede eliminar
marchas, se utiliza la palanca de cambios de tipo secuencial.
No es, por tanto, un mando que sirve para seleccionar la marcha
que el conductor quiera engranar, sino para eliminar la que no quiera
que engrane el cambio de forma automática. Sin embargo, el
funcionamiento de este cambio es distinto al que había hasta
ahora. En el anterior Clase E, en la posición «3»
(por ejemplo) sólo entraban las tres primeras marchas, aunque
el motor llegase a su límite de régimen. En este Clase
E, aunque se seleccione la posición «3», el cambio
engrana la cuarta velocidad si el motor llega a su límite
en tercera.
En conducción muy exigente, a veces nos encontramos
con que nos cambia a la siguiente marcha cuando preferiríamos apurar
más la marcha que tenemos seleccionada durante unos cuantos metros
más. Por otro lado, las reducciones son lentas, incluso con el manejo
secuencial del cambio, lo que presenta ciertas limitaciones cuando
se exprimen las excelentes cualidades dinámicas del E 320.
Muy pocos conductores llegarán a apreciar
estas dos características como un defecto. Por el contrario,
cualquiera se puede dar cuenta de que tiene un funcionamiento suficientemente
rápido y muy agradable.
Los desarrollos
de transmisión del nuevo E 320 son más largos que en el anterior
modelo. En condiciones normales, esto no plantea ningún problema,
porque su motor y el convertidor de par dan la fuerza necesaria
para que acelere con soltura. El salto que hay al cambiar entre
2ª y 3ª es grande; el régimen cae en proporción de
1,63 a 1.
Una pantalla digital situada junto al cuenta kilómetros
de la instrumentación nos indica la marcha insertada y también el
programa seleccionado («sport o winter»).
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