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Bueno por calidad, caro por prestaciones
No recuerdo un motor en torno a 130 CV que me
haya gustado más que éste. Da más aceleración
que la mayoría de los coches de su potencia, y la misma que
otros más potentes. La caja de cambios manual de seis marchas
que tiene de serie es todo un acierto. El escalonamiento no es el
ideal para carreteras lentas por el salto que hay entre segunda y
tercera, pero a diferencia de otras cajas de seis marchas
todas ellas son útiles.
Como el motor tiene mucha elasticidad,
es posible circular normalmente rápido en casi cualquier
carretera con las tres marchas más largas. Aguanta la sexta
perfectamente, hasta el punto que puede encarar rampas fuertes en
autovía sin tener que reducir. A régimen de par máximo,
en sexta, va a 140 km/h; en esa marcha y a esa velocidad puede subir
rampas muy fuertes.
Si es precisa la máxima aceleración
que da el coche, el motor gira con fuerza hasta unas 6.200 rpm.
Ahí tiene un límite parecido al de un Diesel; no un
corte de inyección claro, sino una disminución grande
de potencia. El cambio no es un obstáculo para acelerar;
tiene un tacto inusual, pero es mucho mejor que las anteriores cajas
manuales de Mercedes.
En
conducción suave (pero no lenta) por carretera de doble sentido,
con una media real de 100 km/h, puede gastar en tono a 8,5 l/100
km. En el mismo trayecto, pero aprovechando con frecuencia la máxima
aceleración que da, ha subido a 11 l/100 km. En carretera
de sentido único, cerca de las máximas posibilidades
del coche, se ha ido hasta 12, que no es mucho. Es un motor de buen
rendimiento y la resistencia
aerodinámica es baja.
Para calcular el consumo tanto el velocímetro como el cuentakilómetros
son muy útiles, porque ambos son muy precisos. El ordenador
de consumo marca una par de décimas de menos, como mucho.
En lo único que falla este motor es en ruido.
Es el motor Mercedes-Benz de gasolina más ruidoso que he conducido
(una opinión que comparte mi compañero Víctor
Fernández). Tiene un sonido peculiar, que puede que le guste
a quien aprecie el tipo de ruido que hacen los motores «deportivos».
A quien quiera el máximo silencio, en cambio, no le agradará
mucho.
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