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Mejor en carretera que en el
campo
El Mazda Tribute 3.0 V6 lleva un completo equipamiento
de serie. Tiene prácticamente todo lo que se puede esperar, incluido
techo practicable eléctrico, tapicería de cuero, equipo de sonido,
doble airbag
frontal y lateral, control
automático de velocidad de crucero y ABS
con repartidor
electrónico de frenada. Sin embargo, se pueden echar en falta
otros elementos que ya se están utilizando en algunos todo terreno
y SUV: control
de estabilidad, airbag de protección de cabeza, navegador, ordenador
de viaje o faros de xenón, elementos que no se ofrecen ni en opción.
El ajuste de todos los componentes interiores parece
correcto, pero desentonan los plásticos duros utilizados en la parte
inferior del salpicadero, la consola central y las puertas. Dichos
plásticos sólo los tienen ahora coches de gama baja. Por poner un
ejemplo, el aspecto y tacto de los plásticos utilizados en un Renault
Clio son mejores que los utilizados en el Tribute.
Teniendo
en cuenta su longitud (4.395 mm) y anchura (1.825 mm) la habitabilidad
del Mazda Tribute es un elemento a destacar, si bien la anchura
interior debería ser todavía superior. Espacio para las piernas
y altura libre al techo hay de sobra en las cinco plazas disponibles,
aunque se echa en falta un cinturón de seguridad de tres puntos
y reposacabezas para el pasajero central trasero.
El puesto de conducción es cómodo, a pesar de que
el volante se queda un poco alejado del conductor si éste coloca
bien el asiento respecto a los pedales. El volante se regula en
altura, está forrado en cuero y tiene los mandos del control automático
de velocidad de crucero en la parte central. El asiento del conductor
tiene reglaje eléctrico en altura e inclinación de la banqueta.
El resto de ajustes son manuales, incluido el de apoyo lumbar.
El
maletero es muy aprovechable, con una profundidad de 90 cm y nunca
menos de 103 cm de anchura. Hasta la altura del cubre maletero enrollable,
Mazda anuncia un volumen de 368 litros, pero hasta el techo, el
volumen debe ser superior a 800 litros. Bajo el piso del maletero
se encuentra la rueda de repuesto, que es de las estrechas de emergencia.
Los asientos traseros son abatibles por partes desiguales
(60/40) y dejan un amplio espacio de carga con fondo plano en donde
el fabricante declara 842 litros de capacidad hasta la línea inferior
de las ventanillas. Hasta el techo, el volumen debe estar en torno
a 1.500 litros. Con los asientos abatidos, la profundidad del maletero
alcanza 1,5 metros. El portón y la luneta trasera se pueden abrir
de forma independiente, ampliando la facilidad para sacar o meter
objetos en el maletero, aunque el plano de carga está un poco alto
(algo habitual en cualquier todo terreno).
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