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Práctico y funcional
como sus rivales pero por debajo en prestaciones
Comparado con otros monovolúmenes similares,
el Mazda Premacy ofrece más espacio para las piernas y altura
libre al techo que la mayoría. Sin embargo, el interior no
es tan ancho como en el Xsara Picasso, Fiat Multipla, Almera Tino
o Renault Scenic. En cualquier caso, el Premacy permite acomodar a
cinco personas adultas sin grandes estrecheces. Todas las plazas tienen
reposacabezas y cinturones de seguridad de tres puntos de anclaje.
En la parte trasera hay tres asientos individuales (el del medio es
4 cm más estrecho que los laterales) que plegar o extraer,
y cuyo respaldo es raclinable y abatible. La maniobra de extracción
es sencilla; requiere la fuerza suficiente para coger el asiento en
vilo, pero son asientos menos pesados que la mayoría (12 kg
los laterales y 12,3 kg el central).
Entre
las numerosas combinaciones interiores que ofrece se puede quitar
el asiento del medio y desplazar los dos asientos laterales levemente
hacia el centro, solución que deja un interior 2+2 con cuatro
plazas de gran amplitud. El respaldo del asiento del pasajero también
se puede plegar y permite alojar objetos muy largos en el interior.
A diferencia del Scenic o el Almera Tino, los asientos traseros
del Premacy no se pueden desplazar longitudinalmente y tampoco tiene
guanteras bajo el suelo.
El maletero del Premacy (370 litros) es algo más
pequeño que el de sus rivales, condicionado por el espacio
que roban la suspensión laterales. Aunque es poco uniforme,
sigue ofreciendo un volumen razonable para transportar un amplio
equipaje y las maniobras de carga se realizan con facilidad. Con
los tres asientos traseros extraídos queda un espacio de
carga con fondo plano, y la posibilidad de abatir el respaldo del
asiento delantero derecho permite introducir objetos de hasta 2,5
metros de longitud. Bajo el maletero del Premacy hay una rueda de
repuesto más estrecha.
Hay
numerosas guanteras útiles huecos portaobjetos, una toma
de corriente adicional en el maletero y una práctica esterilla
enrollable para cubrir el equipaje. Desde el puesto de conducción
todos los mandos se encuentran a mano y la visibilidad hacia el
exterior es buena. No es así la visión en conducción
nocturna, a causa de unos faros de escasa potencia y amplitud de
campo. Los faros antiniebla tampoco sirven para mucho.
De las dos versiones disponibles, Exclusive y Touring,
el segundo se diferencia por que tiene de serie aire acondicionado,
llantas de aleación, volante forrado en cuero, reposabrazos
en el asiento del conductor y un mando para accionar el equipo de
sonido situado en el volante. La presentación interior es
muy agradable, pero los plásticos empleados en el revestimiento
de las puertas y el salpicadero son muy duros y mejorarían
su tacto si fueran mullidos. El ajuste de todos los elementos es
correcto y no he apreciado ruidos extraños ni siquiera rodando
por carreteras bacheadas.
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