Tacto deportivo en una berlina amplia y cómoda
El Mazda6 tiene un puesto de conducción cómodo
y bien resuelto. El asiento del conductor tiene reglaje en altura
y apoyo lumbar, un relleno cómodo y suficiente sujeción
lateral. El volante se puede regular en altura (40 mm) y distancia
(50 mm) con un accionamiento muy suave.
El volante, pomo del cambio y palanca del freno de mano están
revestidos en cuero. En el volante hay unos mandos que permiten
accionar cómodamente el control automático de crucero
y algunas funciones del equipo de sonido. La instrumentación
se lee con facilidad y ofrece la información justa (velocímetro,
cuentavueltas, temperatura de agua y nivel de combustible). El error
que hemos medido en el velocímetro está en torno a
un cinco por ciento.
Tiene un cuentakilómetros (muy preciso) con doble lectura
parcial, un indicador luminoso de puertas abiertas y un testigo
sonoro de «abróchese el cinturón de seguridad».
Dicho pitido es tan molesto, que a alguno les hará colocarse
el cinturón solo por apagarlo. Para los que nos abrochamos
siempre el cinturón sin necesidad de pitido, es una molestia
inútil.
La
presentación interior y el ajuste de todos los elementos
me parecen buenos. Sólo me ha parecido mejorable el anclaje
de la consola longitudinal situada entre los asientos (se mueve
ligeramente si la agitamos) o el panel del techo, aunque a lo largo
de nuestra prueba no he apreciado ningún ruido, ni siquiera
en carreteras bacheadas.
Los plásticos están en la línea de los empleados
en otras berlinas similares, con plástico mullido en la parte
superior del salpicadero y las puertas, y plástico duro en
la zona inferior. La consola central tiene un plástico de
color plateado.
La disposición de sus múltiples mandos con forma
circular (climatizador y equipo de audio) es atractiva, pero creo
que requiere un cierto tiempo de adaptación para no confundir
las funciones de los distintos mandos. El monitor situado en la
parte superior de la consola central se lee con facilidad y ofrece
información de las funciones del audio, climatizador automático,
temperatura exterior, hora y ordenador de viaje (consumo medio e
instantáneo, velocidad media y autonomía). El consumo
medio medido por el ordenador de viaje tiene un error de hasta 0,4
litros/100 km (a veces por defecto y otras por exceso).
Los aireadores del salpicadero son similares a los que ha empleado
Alfa Romeo en sus coches (GTV, 33 ó 75) desde hace muchos
años. Tienen ventajas e inconvenientes: se puede regular
el caudal de aire hacia cualquier punto que queramos, pero su regulación
no es tan rápida y fácil como otros aireadores. El
Mazda6 es la única berlina de su categoría que tiene
cinco salidas de aire frontales, algo muy práctico a la hora
de orientar el caudal de ventilación.
La
tapicería del Mazda6 Active 1.8 16V está realizada
con un material a medio camino entre el terciopelo y la piel vuelta
o Alcantara. Es suave y tiene un agradable tacto. El equipamiento
de serie de este modelo es de los más completos entre las
berlinas de su categoría. Lleva climatizador automático,
equipo de radio/CD, airbag de protección de cabeza, control
de estabilidad, mandos en el volante y control de velocidad de crucero.
No puede llevar, ni en opción, navegador, conexión
automática de faros y limpiaparabrisas, faros de xenón
o techo corredizo.
También tiene de serie faros elipsoidales y antinieblas
con lámparas halógenas de 55 v. La calidad de iluminación
me ha parecido mediana. Aún no he encontrado unos faros elipsoidales
que mejoren a unos buenos de superficie compleja.
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