El más
aconsejable por precio, no por funcionalidad
Lo que distingue el interior de cualquier otro utilitario
es que tiene mucha altura libre, que da una positiva sensación
de espacio y de desahogo, tanto en las plazas delanteras como en
las traseras.
Tiene la misma anchura que un buen utilitario con
carrocería convencional, el espacio para las piernas atrás
es parecido al de un Fiesta y o un Polo. Como en el Mazda los pasajeros
de atrás van sentados altos, el espacio para las piernas
puede parecer mayor que en los modelos citados.
Un Fusion
tiene una anchura muy parecida a la del Mazda2; en el Ford el techo
queda más cerca de la cabeza de los pasajeros, aunque tiene
más espacio para las piernas en las plazas traseras. Un Opel
Meriva o un Honda Jazz también tienen más espacio
para las piernas de los ocupantes de las plazas traseras (80 y 69
centímetros respectivamente). En el resto de las mediciones,
estos dos monovolúmenes son parecidos al Mazda y las pequeñas
diferencias que hay no son significativas; salvo que el Honda Jazz
es estrecho en las plazas traseras (130 cm).
El Mazda 2 es alto y las puertas también lo son, con lo
que se puede acceder al interior sin doblar casi nada el tronco
y con mucha facilidad. Las plazas traseras tienen el problema de
que la banda transversal del cinturón de seguridad no sujeta
el hombro, —y según qué complexiones—
no comienza a hacer presión hasta la mitad del pecho. Si
el anclaje superior del cinturón estuviera más lejos
(en segundo montante de la ventanilla trasera) creo que no habría
este problema (imagen).
En
las plazas delanteras no hay un apoyo para que el conductor descanse
el pie izquierdo. La regulación vertical del asiento sólo
cambia la altura posición banqueta con respecto al respaldo,
que es fijo y solo se puede ajustar en inclinación. En general,
los asientos me han parecido cómodos (y con la suficiente
sujeción lateral) una vez que he encontrado la mejor posición
(para mí) entre el respaldo y la banqueta. Los resposacabezas
delanteros quedan más bien lejos de la cabeza.
La funcionalidad de los asientos traseros, no está al nivel
de otros monovolúmenes como un Opel
Meriva o un Honda
Jazz.
En el Mazda2, para que la banqueta y el respaldo de los asientos
traseros se puedan abatir, los asientos delanteros tienen que estar
muy desplazados hacia delante (en la posición en la que se
sentaría una persona más bien baja), de lo contrario
el respaldo trasero no se puede abatir del todo, porque golpea con
los asientos delanteros. Como en el Ford Fusion, no es posible obtener
un fondo de maletero completamente plano (imagen)
cuando los asientos traseros están completamente plegados,
queda un escalón entre el plano del maletero y el respaldo
de los asientos.
Sí me parece muy acertado lo bajo que está el borde
del matero con respecto al suelo (sólo 53 cm) y que éste
está completamente enrasado con el maletero. Al maletero
le faltan ganchos, cajas, argollas o algún tipo de red porta
objetos. Sólo tiene dos abrazaderas de goma en un lateral
del maletero, que pueden servir para sujetar los triángulos
de avería. La anchura máxima del maletero es 100 cm
y tiene 63 cm de profundidad. Tiene un volumen de 268 litros, pero
como sus formas son muy cuadradas es fácil de aprovechar
(imagen).
El techo tiene de serie los rieles para colocar la baca (imagen).
Más
impresiones del interior
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