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Tiene siete plazas distribuidas en tres filas de asientos (2/3/2).
La plaza central de la segunda fila de asientos es estrecha
y poco cómoda. A diferencia de otros monovolúmenes
homologados para siete plazas, en las plazas traseras del Mazda5
pueden viajar personas adultas de una talla próxima a
la media con cierta comodidad, dado que el espacio es suficiente
y las banquetas no van demasiado cerca del suelo.
Las banquetas del conductor y el acompañante tienen
510 mm de anchura. Las dos laterales de la segunda fila de
asientos y las dos de la tercera fila de asientos miden lo
mismo, 500 mm.
Un aspecto interesante de este coche es la posibilidades
que tiene para distribuir el espacio. Con acciones fáciles,
se puede pasar rápidamente de 7 a 2 plazas y viceversa.
Los asientos no se extraen del interior (como en un Touran
o un Scenic), en el Mazda5 se pliegan y abaten (como en un
Zafira).
Su
carrocería tiene dos puertas deslizantes y dejan un
hueco de 700 mm de ancho. Cuando estas puertas deslizantes
están abiertas, sobresalen 159 mm del contorno de la
carrocería. El acceso al interior es más cómodo
de lo que frecuentemente se consigue con las puertas de tipo
convencional.
Las cuatro plazas laterales de la segunda y la tercera fila
de asientos tienen el mismo tamaño; la plaza central
es muy pequeña (imagen).
En configuración para seis, la plaza central de la
segunda fila de asientos queda plegada en poco espacio (imágenes
ilustrativas en la galería); el hueco que deja
puede ser aprovechable para llevar equipaje y también
se puede utilizar a modo de pasillo para acceder a la tercera
fila de asientos. Debajo de la espuma de los asientos de la
segunda fila hay huecos para ocultar objetos (imagen);
en uno de ellos se puede guardar la banqueta central de la
segunda fila de asientos y en otro se aloja un cajón
desplegable (que puede quedar entre los dos asientos laterales)
útil para depositar ciertos objetos.
Sólo los dos asientos laterales de la segunda fila
tienen regulación longitudinal independiente, que es
de 270 mm.
El portón trasero tiene una apertura en dos fases.
En un primer gesto se abre hasta que su extremo queda a1.802
mm del suelo; en la segunda fase (que se hace forzando manualmente
su movimiento) queda a 1.909 mm.
La
posición al volante es cómoda por la distribución
y posibilidades de ajuste de los mandos (el volante tiene
regulación en altura y profundidad). Se va sentado
erguido como suele ser habitual en coches altos. La palanca
de cambios está apoyada en el salpicadero y resulta
cómoda de manejar porque queda cerca de la mano derecha
del conductor. Los mandos del navegador (si lo tiene) también
quedan en una posición muy accesible.
El salpicadero recuerda por diseño al del Toyota Corolla.
El volante y las palancas que hay detrás de éste,
sin iguales que en un Mazda3. También son semejantes
la apariencia y calidad de ciertos plásticos que componen
el salpicadero. Aunque predomina el plástico duro,
el interior da una buena sensación.
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