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La gama Range Rover que está a la venta desde el verano
de 2006 tiene cambios profundos en el interior de la carrocería
y un motor Diesel de ocho cilindros que reemplazará al
anterior de seis.
El nuevo motor tiene 3,6 l de cilindrada y 272 CV de potencia
máxima (Información
técnica del motor ). Con él, unido a una
caja de cambios automática de seis velocidades, el
Range Rover puede acelerar de 0 a 100 km/h en 9,2 s y tiene
un consumo medio homologado de 11,3 l/100 km.
Es decir, acelera más que el anterior Diesel de seis cilindros, pero tiene el mismo consumo medio. Land Rover ha limitado la velocidad máxima a 200 km/h.
El Range Rover TDV8 no es tan rápido como un Mercedes-Benz
ML 420 CDI o un Volkswagen Touareg V10 TDI. El Mercedes-Benz,
que es un coche más pequeño que el Range Rover,
tiene un consumo menor (11,1 l/100 km de consumo medio homologado).
El
resultado de este nuevo motor Diesel en el Range Rover es
bueno. Da una aceleración más que suficiente
para que se pueda mover con soltura por carreteras donde hay
que adelantar.
Aunque el motor V8 de gasolina de 306 CV es también
muy bueno, no creo que tenga sentido elegirlo por la ventaja de potencia que tiene sobre el Diesel; es muy
posible que la versión Diesel sea más rápida.
En lo que sí es superior el gasolina es en suavidad.
Este nuevo motor Diesel es ciertamente suave, sobre todo cuando
gira a un régimen intermedio, comparado con otros Diesel.
Su sonido, cuando se solicita una aceleración grande,
no es ni intenso ni molesto; tiene un timbre más cercano
a un motor grande de gasolina que a un Diesel. Con todo, si
se inicia la marcha con suavidad desde parado, tiene un sonido
y una cierta aspereza que son característicos de un
motor Diesel.
El consumo está normalmente por encima de 12 l/100
km y, en ciertas condiciones, puede estar cerca de 20. Con
muy buen criterio, Land Rover mantiene la misma capacidad
del depósito que en los coches de gasolina (104,5 l),
con lo que la autonomía es muy apropiada para viajes
largos por carretera o excursiones por campo.
Con este motor Diesel hay necesariamente un caja de cambios
automática de seis velocidades. Es una caja de origen
ZF muy apropiada para este motor, sea en carretera
o en campo. Resulta suave, suficientemente rápida
y permite cambiar manualmente cuando es aconsejable hacerlo
(en campo).
La cualidades dinámicas del Range Rover son buenas,
para lo que es normal en un coche de todo terreno. En carreteras
rápidas permite viajar con gran comodidad y seguridad.
En carreteras lentas tiene las limitaciones de un coche de
su tamaño, pero no es torpe ni resulta inconveniente.
Hay otros todo terreno más enfocados a la circulación
por carretera que son más ágiles y que tienen
un tacto más próximo a un turismo.
En
campo, el Range Rover es cómodo de suspensión
y extraodinariamente capaz para circular en condiciones muy
distintas. Uno de los cambios en la gama 2007 del Range Rover
es que ahora tiene de serie el sistema «Terrain Response».
El Terrain Response sirve para que el conductor sólo
tenga que seleccionar el tipo de terreno por donde circula
y, de acuerdo con esta selección, el coche adapta el
sistema de funcionamiento de distintos elementos mecánicos.
Este sistema da muy buen resultado en el Discovery (prueba
de este modelo) y también funciona satisfactoriamente
en el Range Rover (más
comentarios sobre el Terrain Response).
El único inconveniente que veo para circular por campo
es que las ruedas de serie tienen llantas de 19". Aunque
están bien protegidas por el neumático, en ciertas
condiciones puede que se eche en falta más goma alrededor
de ellas. Opcionalmente se pueden poner unas llantas de 20",
pero no de 18".
Unas llantas así también limitan las posibilidades
de elegir. La unidad que he conducido tenía neumáticos
Pirelli Scorpion Zero, pensados principalmente para carretera.
Si con estos neumáticos el Range Rover se desenvuelve
así de bien por campo (al menos, sobre terreno relativamente firme),
es por lo bien que funcionan la suspensión y la transmisión.
De serie en el V8 Supercharged y opcionalmente en los otros
dos V8 (el gasolina atmosférico y el nuevo Diesel)
hay un nuevo tipo de diferencial trasero autoblocante, controlado
electrónicamente. Sólo me parece recomendable
para quien vaya a circular por superficies muy blandas o resbaladizas;
en circulación normal por campo, el diferencial trasero
no se llega a bloquear. Por transmisión y por suspensión,
el Range Rover es uno de los todo terreno más capaces
para circular por terreno agreste o resbaladizo.
Todas
las versiones tienen de serie un freno de estacionamiento
automático (con mando eléctrico). Además
de que desaparece la palanca del freno de mano, hay otros
cambios en el salpicadero, que ahora tiene más huecos
para dejar cosas y más revestimientos metálicos
o de madera.
Hay distintas salidas de aire, que en combinación
con un compresor más potente del aire acondicionado,
aumentan la eficacia del sistema de ventilación.
Los asientos tienen opcionalmente función de ventilación, además de la calefacción que tienen de serie. Los cristales laterales son laminados (como el parabrisas), lo que limita el ruido.
Land Rover ha tenido que rediseñar el airbag delantero del acompañante
y ha cambiado de sitio los laterales delanteros, que irán
en los asientos en lugar de en las puertas. Además,
hay un airbag de rodillas para el conductor.
El acabado del Range Rover da impresión de calidad.
No es particularmente llamativo; hay otros modelos con más madera, lo que
será del gusto de algunas personas y no de otras.
En principio, Ford no empleará este nuevo motor Diesel
de ocho cilindros en otros modelos del grupo, como el
Jaguar
XJ. Tal y como está en el Range Rover, este motor
no cabría en el vano de un Jaguar XJ. |