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Aspecto refinado y buena estabilidad
Hemos conducido tres Lancia Ypsilon diferentes.
El turbodiésel 1.3 Multijet 16v de 69 CV con cambio manual
y los de gasolina de 16 válvulas, es decir el 1.4 de 95 CV
y el 1.2 de 80 CV. Nos ha sorprendido al entrar en el Ypsilon que apenas hay lugares para dejar cosas pequeñas. El único
sitio en el que se pueden dejar cosas es en los posavasos, a la
altura del suelo. No hay sitio para una cartera, unas llaves, unas
monedas o unas gafas.
No se entiende esta falta de huecos porque,
al situar la instrumentación en el centro del salpicadero,
la zona que rodea el volante está muy despejada y parece
ideal para colocar una cajita acolchada para llevar cosas. Las bolsas
de las puertas son bajas y estrechas.
Los
materiales utilizados en el salpicadero y en los asientos se perciben
como de gran calidad, al menos en las versiones más lujosas
que son a las que he tenido acceso.
El remate y los ajustes son impecables y todos
los materiales de buen tacto y gran refinamiento (sobre todos las
versiones que tienen los guarnecidos y parte del salpicadero recubiertos
con piel o Alcantara).
Sin embargo han ahorrado en las agarraderas
situadas sobre las puertas, cuyo retorno no está amortiguado
y suenan mucho al golpear contra el soporte.
Destaca que el volante se regule longitudinalmente,
ya que en el recién remozado Punto no es posible hacerlo.
Encontré una buena posición para conducir con comodidad,
aunque hay que aceptar que la banqueta va alta. La palanca de cambios queda un poco alta pero es fácil acostumbrarse y después
resulta agradable.
Sentado en el asiento del conductor algunos mandos quedan escondidos
de la vista del conductor, aunque esto depende en gran medida de
la posición que cada conductor adopte al volante. En mi caso,
con la tercera o la quinta velocidad engranada, los botones de las
luces antiniebla quedaban ocultos detrás del pomo (imagen);
los brazos del volante no dejan ver bien las lecturas de los brazos
del limpiaparabrisas, del cruise control y las ruletas de las salidas
de ventilación (imagen).
El
interior del Ypsilon es más bien pequeño para su dimensión
exterior. Por fuera es 4 centímetros más ancho que
un Fiat Punto. Por dentro, en cambio, 5 centímetros más
estrecho a la altura de los hombros que un Punto de 3 puertas en
las plazas delanteras y 4 en las posteriores.
A lo largo, en el interior, pierde 2 centímetros
con relación al Punto. Es muy posible que estos dos centímetros
se deban a que los respaldos de los asientos del Ypsilon son más
gruesos y no tanto a la pequeña diferencia de distancia entre
ejes.
Las ruedas 195/55 x 15 son de
serie en la versión Platino y seguramente demasiado ancha para las versiones de gasolina. Más en un coche con
una suspensión blanda. No tuve la posibilidad de probar una
rueda más estrecha en llanta de 14 pulgadas, por lo que no
puedo dar otras impresiones. Tengo dudas en la versión turbodiésel,
en la que quizá vaya mejor con esta rueda que con una más
estrecha y de 14 pulgadas de diámetro, debido al incremento
de peso sobre el eje delantero.
A igualdad de equipamiento,
las versiones con motor turbodiésel pesan 65 kilogramos más
que las del motor de gasolina de 1,4 litros y 95 caballos (1045
kg frente a 980). Esta diferencia de
peso, que recae íntegramente sobre el eje delantero, se deja
notar para mal; en curva entra con menor facilidad.
En
otra presentación hemos tenido la oportunidad de conducir
las versiones 1.2 16V y 1.4 16V con llantas de 16 pulgadas. El primero tiene un equilibrio acertado entre estabilidad y confort, aunque
no es un coche blando. El 1.4 16V es más duro de suspensión
(con esa rueda) y aconsejable para quien prefiera una suspensión
de cierto tacto deportivo; quien valore el confort por encima de
otros factores le puede parecer algo dura.
Con los neumáticos Continental SportContact
195 /45 R16 que tenían ambos, las estabilidad me ha parecido
muy elevada. Es un coche que entra bien en las curvas y tiene mucho
agarre lateral. No estoy seguro si llegará al nivel de un
Nissan Micra o de un Fiesta (haría falta una prueba más
profunda y con los neumáticos que estas versiones traen de
serie 185/65 R14), pero sí está entre los mejores.
El desarrollo del cambio es
ligeramente largo con todos los motores, lo que seguramente puede
acusarse en el caso de llevar el coche cargado y resulta satisfactorio
con dos personas a bordo en carreteras de pocas pendientes. Con
estos desarrollos los coches resultan poco ruidosos, en especial
el Multijet en comparación con otros motores turbodiésel
de baja cilindrada.
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