El acento en el confort
Lo que hace del Lybra un coche muy confortable, especialmente en
viajes largos, son dos elementos: la suspensión y la ventilación.
La suspensión está hecha para proporcionar confort.
Aunque mecánicamente el Lybra tiene muchos elementos en común con
el Alfa Romeo 156, la suspensión trasera es completamente distinta.
En el 156 el movimiento de la rueda con relación al bastidor se
realiza en un plano casi transversal al sentido de la marcha (suspensión
de paralelogramo
deformable), lo que proporciona una gran estabilidad en curva.
En el Lybra, en cambio, ese movimiento es casi longitudinal en el
sentido de la marcha (suspensión de rueda
tirada), lo que da más confort. Además, las ruedas del Lybra
tienen un cierto juego en sentido longitudinal, lo que ayuda a que
transmitan en menor medida las irregularidades de la carretera.
Ese
movimiento no repercute negativamente en la estabilidad, que también
es buena.
Cuenta como equipo de serie con un climatizador automático, capaz
de crear ambientes distintos para conductor y pasajero; hay también
salidas de aire para las plazas posteriores, pero que no reciben
una ventilación diferente en cada uno de los dos lados. El resultado
es positivo y, por lo que se puede notar, el sistema que tiene en
cuenta la radiación del sol funciona. No puedo decir lo mismo del
llamado «AQS» (Air Quality System), que cierra la entrada
de aire en el habitáculo.
El motor JTD de 1,9 l no es ruidoso y el Lybra no está mal aislado.
En condiciones normales, no tiene un descarado sonido Diesel. Al
acelerar fuerte sí se nota claramente que el motor es Diesel, por
ruido y vibraciones. El Lybra tiene otro ruido que parece provenir
del aire que pasa junto a los retrovisores, pero que velocidad normal
no se presenta, sólo por encima de 160 ó 180 km/h.
En las plazas delanteras no hay problemas de espacio; la altura
es bastante para personas grandes y la anchura la que hace falta
para quedar lejos de la puerta y que el brazo del pasajero no moleste
al cambiar de marcha. Atrás, en cambio, falta sitio para las piernas
y no es particularmente alto; el maletero tampoco es grande.
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