Una serie especial con cambios inapreciables a la vista
El
Cherokee tiene un equipamiento destacable dentro de su categoría.
Las versiones "Base" (con motores 2.5 y 2.5 TD) tienen de serie
aire acondicionado, doble airbag
frontal, reposacabezas delanteros y traseros, equipo de sonido con
cuatro altavoces, toma eléctrica auxiliar en el salpicadero, una
completa instrumentación con seis relojes (presión de aceite, temperatura
del agua y voltímetro incluidos) y sistema de tracción "Command-Trac"
que permite engranar la tracción
total sin necesidad de pararse y tiene diferencial
autoblocante trasero.
Los modelos con acabado "Sport" (2.5 y 2.5 TD) incrementan el equipo
de serie con elevalunas eléctricos en las cuatro puertas, cierre
centralizado con mando a distancia, retrovisores eléctricos, espejos
de cortesía con luz y lector de mapas delantero. En los Cherokee
Jamboree (2.5, 4.0 y 2.5 TD) se amplía su dotación con llantas de
aleación, ordenador de viaje con brújula, volante forrado en piel
y regulable en altura, rieles portaequipajes, cubre maletero y alfombrillas,
sumando a esto el sistema de transmisión "Select-Trac" en el modelo
4.0 de 178 CV, que permite mantener la tracción total engranada
sin aumentar el trabajo del motor ni aumentar el consumo y se complementa
con dos diferenciales que distribuyen el par a la rueda que tiene
más agarre.
Las
versiones "Limited" (4.0 y 2.5 TD) son las más equipadas y tienen
unas llantas de aleación específicas, paragolpes en el color de
la carrocería, tapicería de cuero, asientos con reglaje eléctrico,
control de crucero,
salpicadero con inserciones de madera y un equipo de sonido con
amplificador y seis altavoces.
El sistema antibloqueo
de frenos es de serie únicamente en los modelos Limited
y no se ofrece opcionalmente en ninguna otra versión. Tampoco está
disponible un control
de tracción y estabilidad en los Cherokee, aunque sistemas de
este tipo tan sólo lo tienen modelos todo terreno de última generación
y elevado precio (BMW X5 o Lexus RX300).
Me ha parecido mejorable el nivel de acabado. El
plástico duro utilizado en las distintas piezas del salpicadero
tiene un aspecto pobre y desmerece su imagen interior. La posición
al volante es cómoda y la instrumentación es muy completa (con voltímetro,
temperatura del agua y presión de aceite incluidos).
El Cherokee tiene una buena habitabilidad, teniendo
en cuenta que no es muy largo (4,25 metros), pero hay varios aspectos
mejorables en su interior: por un lado, que la banqueta de los asientos
traseros es corta y queda muy baja respecto al suelo del coche;
por otro, que el acceso a las plazas posteriores es malo a causa
de unas puertas que son pequeñas y se abren poco. Finalmente, es
criticable el volumen del maletero, mermado al estar puesta en el
interior de forma vertical la rueda de repuesto. Dicha rueda está
perfectamente guarnecida para evitar las manchas sobre cualquier
objeto que transportemos.
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