Una buena puesta
al día
El XK es un coche refinado y con buen aspecto. Como
ocurre en otros Jaguar, la madera no parece postiza. A diferencia
de lo que ocurre en otros coches (incluso de lujo), la impresión
que da es que el salpicadero está hecho con madera, no que
le han puesto madera al salpicadero. Hay otros detalles que indican
un buen acabado, como las costuras del cuero.
Por el contrario, si se buscan, se pueden encontrar plásticos
mediocres para un coche con la presencia que tiene el XK. Hay plástico
en las piezas de recubrimiento inferiores del asiento o la empuñadura
del freno de mano. Jaguar no la ha forrado de cuero, quizá
porque el freno de mano está muy expuesto a roces al entrar
y salir del coche (queda al lado del marco inferior de la puerta).
Algo sin mucha importancia, pero chocante, es que las cerraduras
del XK son iguales que las de cualquier Ford, y cualquier llave
de un Ford puede cerrar cualquier Ford o Jaguar (pero no abrirlo,
claro).
El puesto de conducción es más apropiado para personas
de estatura media o baja. Las más altas pueden encontrar
que falta algo de desplazamiento longitudinal del asiento (107 cm
desde el pedal de freno, como máximo) o que el techo les
queda cerca (90 cm, desde la posición más baja). Las
medidas del descapotable y del cupé son prácticamente
iguales, si se mide la altura disponible en una posición
del asiento más bien retrasada. Las plazas traseras son inútiles
para adultos o para niños que necesiten una silla.
Lo malo del asiento es que sujeta muy poco el cuerpo. El cuero,
muy fino de tacto, es resbaloso, la forma del respaldo deja la zona
dorsal muy suelta y el relleno de la banqueta no es suficientemente
duro para compensar lo anterior. El conductor puede usar el amplio
apoyo del pie izquierdo en unas curvas y la consola en otras; el
pasajero lo tiene más difícil porque no hay asas ni
en el techo ni en el montante. |