| El mejor en
silencio, suavidad y precio
El aspecto del interior del Jaguar S-Type es el que
se espera de un coche cuyo precio base parte de 43.900 €, con
aspectos más cuidados y menos.
La versiones «Classic» y «Executive»
tienen de serie algunas partes del salpicadero y de las puertas
recubiertas en madera. En el caso de S-Type con equipamiento «Classic»
y «Executive», esta madera es de madroño. En
mi opinión, hay pocos coches a los que les siente tan bien
la madera como a los Jaguar. Opcionalmente, este recubrimiento de
madera puede ser de arce con una tonalidad gris o de aluminio (de
serie en el Sport).
La consola está rodeada de un marco recubierto
o en piel cosida, tiene plásticos acolchados en la parte
superior del salpicadero y superficies blandas hasta las partes
más bajas del salpicadero y las puertas. El techo y los parasoles
parecen estar muy bien tapizados, con una tela suave y agradable
al tacto.
En el interior hay diversas piezas cromadas, como
en los tiradores de las puertas y de la guantera, en el cerco del
cambio de marchas y en el del freno de mano eléctrico. No
todas ellas son metálicas.
El
ambiente que se vive en el interior transmite lujo y comodidad.
En un examen visual de un Audi A6, un BMW Serie 5 y este Jaguar,
llegamos a la conclusión de que —salvando las diferencias
de estilo (clásico en el Jaguar, moderno en el los otros)
de cada uno— no hay un ganador claro en lo que a calidad se
refiere.
Lo que menos luce en el Jaguar es el plástico
que tiene en la consola central. Es un plástico bien rematado
pero sencillo (no es laminado) y no es llamativo. Lo mismo ocurre
con los mandos de ventilación o del equipo de sonido, las
salidas de ventilación y las palancas multifuncionales que
hay detrás del volante.
El maletero tiene un tapizado barato (o eso parece)
y las argollas de sujeción de equipaje no están articuladas
ni cromadas. El maletero tiene apertura remota con un botón
en el salpicadero.
El equipamiento de serie y opcional es completo
por la cantidad de ambientes que puede tener el interior, pero no
por el número de elementos que cumplan alguna función
práctica.
Dependiendo del nivel de equipamiento, el S-Type
puede tener hasta cuatro coloraciones distintas para la tapicería
y los recubrimientos de piel del interior, tres ambientes distintos
(«Clásico», «High Luxury» y «Deportivo»).
El volante puede ir recubierto en tres tipos distintos de piel y
también puede combinar junto con la piel, porciones de madera.
La carrocería puede estar decorada con ciertos
detalles y contornos cromados (de serie en los «Classic»
y «Executive», opcional en el Sport) o sin cromados.
Existe una gran variedad de llantas de 17 y 18 pulgadas de diámetro.
Los
faros de xenón para las luces cortas son un equipamiento
opcional; no puede tener sistema de iluminación en curvas,
ni xenón para largas. Aun así, aconsejo esta opción
después de haber probado los dos tipos de iluminación
que puede tener el S-Type 2.7D.
El plegado automático de los espejos retrovisores
exteriores también es opcional, así como el parabrisas
térmico. La conexión automática de luces es
de serie, pero el limpiaparabrisas automático es opcional
en todos los S-Type 2.7D.
Puede tener cortinilla eléctrica para la luneta
pero no cortinillas para las ventanillas traseras. No están
previstos asientos delanteros ventilados, ni airbags laterales traseros,
ni asientos traseros calefactados. La columna de dirección
tiene ajuste eléctrico de serie en todas las versiones.
La lista de opciones también incluye elementos
como el cambiador de 6 discos compactos (de serie tiene lector de
CD) y un sistema de sonido «Premium» que incluye diez
altavoces y amplificador. Puede tener lector de minidisc, pero no
de MP3.
Nuestra unidad de pruebas tenia instalada la opción
de reconocimiento de órdenes vocales «Jaguar Voice».
Es un sistema que requiere tiempo para poder aprovechar todas las
posibilidades que ofrece. Según mi experiencia, resulta muy
útil en ciertos casos, por ejemplo, para dar órdenes
cortas. En órdenes largas (como un número de teléfono)
he tenido (y otros miembros de la redacción) muchos problemas
para que reconociera correctamente las órdenes, incluso después
de hacer uso del sistema de «aprendizaje de voz».
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