El mejor en
silencio, suavidad y precio
Tiene un motor V6 Diesel de seis cilindros. Sin contar
algunos V8 que no he conducido, éste me parece el motor Diesel
más silencioso de todo el mercado. Para empezar, no tiene
sonido a motor Diesel en ningún momento y tampoco tiene el
sonido grave que tienen algunos motores V6 de gasolina cuando se
acelera a fondo.
También es de los Diesel más suaves
en el sentido de que no llegan vibraciones al interior casi en ninguna
circunstancia, aunque algunas (mínimas) existen. Por ejemplo,
en la versión con cambio manual se aprecian en la palanca
de cambios cuando el motor está al ralentí y también
se pueden apreciar unos ligerísimos temblores en el volante.
Después
de conducirlo varios días, se montó una persona que
se fija mucho en estas cosas y me dijo que el asiento tenia un levísimo
hormigueo que no tienen muchos V6 de gasolina. Yo hasta el momento
no lo había notado (es casi imperceptible), y estoy convencido
que casi nadie reparará en ello.
La respuesta hasta 2.000 rpm no es poderosa, a partir
de 2.500 rpm sí. Curiosamente, no le cuesta salir desde parado
(como ocurre con muchos otros motores e este tipo), pero da poca
aceleración hasta 2.000 rpm. A partir de unas 2.500 rpm,
el motor es muy enérgico y sube con una rapidez de revoluciones
y con una suavidad impropia de un motor Diesel. Tampoco estira mucho;
lo mejor está hasta unas 4.300 rpm aunque puede llegar hasta
unas 4.800 rpm.
En aceleración máxima (según
nuestras mediciones) es el más lento entre sus competidores,
lo cual no es muy importante en un coche de esta potencia, a no
ser que se valoren especialmente las prestaciones.
Hemos
medido la aceleración máxima de las dos versiones
(manual y automática) y hay una pequeña ventaja para
el manual.
Esta diferencia parece mucho más grande conduciéndolos
que sobre el papel, algo que puede estar relacionado con que en
nuestra medición característica de aceleración,
cuando se comienza a medir la aceleración el coche ya va
a plena carga y en la marcha adecuada.
La diferencia con un BMW 530d es grande y la que
hay con un A6 3.0 TDI quattro tiptronic (este sólo se vende
con caja automática), o con un Mercedes 320 CDI (204 CV)
me parece poco relevante.
En la versión con cambio manual, la palanca
de cambios tiene un punto intermedio entre marchas que es un poco
duro. Me sorprendió al principio (sobre todo en un coche
hecho para que todo funcione con poco esfuerzo por parte del conductor)
pero me acostumbré en poco tiempo. Para quien conduzca cambiando
rápidamente de marcha notará que el cambio es preciso
y cuando se supera ese punto intermedio de dureza informa al conductor
que la marcha ha entrado correctamente.
Tiene un desarrollo de transmisión en sexta
velocidad corto: con un desarrollo de 54,2 km/h cada 1.000 rpm;
por tanto, da la velocidad máxima en sexta a 4.245 rpm. Es
muy raro que una berlina de este tipo con motor Diesel y cambio
de seis velocidades alcance la velocidad máxima en sexta
y por encima del régimen de potencia máxima (4.000
rpm). En este caso, un desarrollo así no me parece un inconveniente
desde el punto de vista ni del consumo ni de la sonoridad; incluso
a alta velocidad es extremadamente silencioso.
En
el automático, por el contrario, coinciden el régimen
de velocidad máxima con el de potencia máxima.
El cambio automático realiza los cambios con
una enorme suavidad y una rapidez normal. Puede reducir marchas
cuando se pisa rápidamente el acelerador, aunque no se llegue
a accionar el interruptor del «kick-down». No tiene
modo secuencial, carencia que puede ser parcialmente suplida eliminando
marchas largas.
Para ello se desplaza la palanca selectora por el
carril izquierdo de la guía en «J» del cambio,
pero el paso entre unas posiciones y otras de la palanca es muy
suave y resulta fácil saltar dos marchas por error.
El consumo en muy parecido con cambio automático
o manual, y próximo al de sus rivales; si el consumo es el
criterio principal de compra, prácticamente da igual uno
u otro. En un recorrido con el setenta por ciento de carretera a
un ritmo ligero, y treinta por ciento de ciudad, el consumo fue
9,1 l/100 km (8,9 según el ordenador). En este
recorrido este recorrido, el consumo fue 8,3 litros (7,3
según el ordenador). El consumo máximo medido en carreteras
lentas fue 16,7 litros (el ordenador marcaba 14,8).
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