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Monovolumen de siete plazas
De momento, el Honda Stream sólo se vende con
dos motores gasolina de cuatro cilindros: un 1,7 litros de 125 CV
con un sólo árbol
de levas en culata
(SOHC) o bien un nuevo 2 litros 16V de 156 CV denominado i-VTEC con
doble árbol de levas (DOHC). Este último lo estrena el Stream
y tiene un nuevo sistema de distribución
variable que combina el sistema de doble leva VTEC (que adelanta
o retrasa la apertura de las válvulas
de admisión y es característico de Honda) con un variador
de fase (común en muchas marcas). También tiene un nuevo colector
de admisión de longitud variable para mejorar el par
desde bajas vueltas. El par máximo de este motor es de 192 Nm a 4.000
rpm pero ya a 3.000 rpm desarrolla 183 Nm.
Honda anuncia un consumo medio ajustado y buenas prestaciones en
las dos versiones: 7,7 litros/100 km y 190 km/h en el Stream 1.7i
ES y 8,9 litros/100 km y 205 km/h de velocidad máxima en el Stream
2.0i ES Sport. Estos datos se ven favorecidos por la buena aerodinámica
del Stream, una las mejores entre los monovolumen: Cx 0,31 y sólo
0,7 como factor de resistencia al aire.
Durante
la presentación del Honda Stream sólo he tenido ocasión de conducir
la versión más potente durante algunos kilómetros. Las primeras
impresiones son satisfactorias. El coche es agradable de conducir
y corre mucho cuando se apura el régimen máximo, aunque sin llegar
a ofrecer sensaciones de vehículo deportivo. El motor tiene un funcionamiento
progresivo y lineal desde bajo régimen hasta alcanzar la zona roja
del cuentavueltas a 6.750 revoluciones por minuto. No sorprende
por su empuje pero corre más que la mayor parte de los monovolúmenes
de su categoría al ser más potente. También es cierto que
lo he conducido sin carga, habría que probarlo con siete personas
en el interior. Con carga o sin ella, el motor es ruidoso.
El motor i-VTEC se utiliza también en el nuevo Honda
Civic 3p Type-R, aunque con algunos cambios que permiten incrementar
su potencia hasta 200 CV.
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