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Nueva imagen, mejor motor y
más funcionalidad
El CR-V tiene un sistema de tracción
total conectable similar al utilizado también en el Honda
HR-V: en condiciones normales sólo funciona como tracción
delantera, pero un sistema multidisco (denominado DPS) reparte par
motriz a las ruedas traseras de forma automática cuando las
delanteras pierden motricidad.
El DPS puede llegar a transmitir hasta un 70 por ciento del par
a las ruedas traseras.
El diferencial
trasero tiene dos bombas hidráulicas, una se acciona mediante
las ruedas delanteras a través del eje propulsor y la otra
mediante las ruedas traseras a través del diferencial trasero.
En condiciones normales, las ruedas delanteras y traseras giran
a la misma velocidad y el fluido hidráulico que circula entre
las dos bombas no genera presión. Pero, si las ruedas delanteras
comienzan a patinar, las dos bombas hidráulicas giran a diferente
velocidad y se genera una presión sobre un embrague multidisco
que engancha el árbol de transmisión delantero con
el diferencial trasero y se transmite par de forma variable sobre
las ruedas traseras.
Según
Honda, el funcionamiento es casi instantáneo, pero en la
realidad, este sistema mecánico es muy lento en el reparto
de par motriz hacia las ruedas traseras y se llega a apreciar claramente
cómo las ruedas delanteras pierden tracción. Un sistema
similar, como el Haldex
(diferenciado principalmente por su gestión electrónica),
es más eficaz y no se aprecia en ningún momento pérdidas
de tracción. El CR-V no lleva reductora,
ni ningún bloqueo de diferencial,
lo que limita mucho su eficacia en zonas trialeras.
Como anteriormente, el CR-V está disponible
con cambio manual de cinco velocidades o automático de cuatro. En
ambos casos se han acortado los desarrollos
de la primera velocidad y la marcha atrás (un 12 y un 32
% respectivamente) con el fin de ganar en capacidad de aceleración
y mejorar su respuesta en conducción todo terreno y al subir
o bajar por una pendiente.
En el cambio manual se han realizado pequeñas
modificaciones para mejorar la suavidad y rapidez de accionamiento.
La carrera del cambio se ha reducido 13 mm y los movimientos entre
marcha y marcha son muy cortos, de tacto prácticamente deportivo.
El embrague
tiene un nuevo disco de mayor diámetro (ha pasado de 220
a 230 mm).
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