|
Nueva imagen, mejor motor y
más funcionalidad
Honda ha cambiado el motor 2.0
16V de 147 CV por el más moderno 2.0 16V i-VTEC de 150 CV.
Básicamente, es el mismo que utiliza el Honda
Stream y también el Honda
Civic Type-R (con alguna modificación que lo lleva hasta
200 CV).
Dicho motor i-VTEC, con doble
árbol
de levas en culata
y fabricado enteramente en aluminio, destaca por su sistema de distribución
variable, que combina el sistema de doble leva VTEC (que adelanta
o retrasa la apertura de las válvulas
de admisión y es característico de Honda) con un variador
de fase VTC (común en muchas marcas). También tiene un colector
de admisión de longitud variable para mejorar el par
desde bajas vueltas. El par máximo de este motor es 192 Nm a 4.000
rpm pero ya desarrolla 183 Nm a 3.000 rpm (el anterior CR-V tenía
182 Nm a 4.500 rpm).
El sistema VTEC de Honda actúa sólo
sobre la admisión:
a bajo régimen, una de las dos válvulas se abre ligeramente
y la otra por completo, mientras que a altas vueltas se abren a
tope las dos válvulas de admisión para introducir
la máxima mezcla
posible. El VTC (Control Variable de la Distribución) corrige
automáticamente la posición del árbol de levas
de admisión para modificar de forma apropiada el momento
de apertura de las válvulas.
En
el colector de longitud variable, el control de llenado de aire
se realiza mediante una válvula rotatoria. A bajo régimen,
esta válvula se abre y alarga el conducto hasta 540 mm, lo
que proporciona una inercia de flujo de aire que permite aumentar
el par. A altas vueltas, la válvula se cierra y reduce la
longitud efectiva de los colectores de admisión hasta 270
mm, llegando así el aire de forma más directa al motor
para obtener más potencia.
Dicha tecnología de distribución variable
aporta un excelente rendimiento
en el motor i-VTEC, con un destacable valor de potencia, elevado
par y, sobre todo, una buena capacidad de aceleración y recuperación.
Respecto al anterior CR-V con 147 CV, el nuevo ofrece mejores prestaciones,
menor consumo y se ha reducido el nivel de emisiones contaminantes.
La velocidad máxima no ha variado (177 km/h),
pero el nuevo CR-V con cambio manual acelera de 0 a 100 km/h en
10 s (antes 10,5 s) y tiene un consumo medio un 6 por ciento inferior:
de 9,1 l/100 km (antes 9,7 l/100 km).
No es un motor especialmente silencioso a elevado
régimen, aunque tampoco resulta muy molesto. Tiene un funcionamiento
muy suave y carece de vibraciones (lleva árboles
de equilibrado). Sube con energía hasta la zona roja
de cuentavueltas (situada a 6.800 rpm) y tiene el corte de inyección
a 7.000 rpm.
|