Prueba: Ford Mondeo 2.0 TDCi
(11-03-02)

Volvo S60 2.4D
(21-02-02)

Renault Laguna 2.2 dCi
(21-02-02)

Prueba: Hyundai Elantra CRDi 4p Full
(13-12-01)

Renault Laguna 1.9 dCi 100 CV
(19-11-01)

Prueba: BMW 320d (08-11-01)

Prueba: Audi A4 2.5 TDI 155 CV
(03-10-01)

Prueba: Citroën C5 2.0 HDI
(02-10-01)

Prueba: Volvo S60 D5
(19-07-01)

Prueba: Audi A4 1.9 TDI
(26-06-01)

Prueba: Seat Toledo 1.9 TDI 150 CV Signa
(23-05-01)

Prueba: Renault Laguna 1.9 dCi 120cv
(21-05-01)

Prueba: Citroën C5 2.2 HDi 136 cv
(16-04-01)

Prueba: Volkswagen Passat 1.9 TDI 130 CV 6 vel.
(14-03-01)

Prueba: Opel Vectra 5p Sport 2.2 DTI 16v
(12-03-01)

Seat Toledo 1.9 TDi 150 CV
(13-02-01)

Prueba: Peugeot 406 2.2 HDi
(11-01-01)

Prueba: Ford Mondeo 2.0 TDdi 115 CV
(08-01-01)

Saab 9-3 2.2 TiD (125 CV)
(09-11-00)

Mitsubishi Carisma DI-D
(01-10-00)

Prueba: Lancia Lybra 1.9 JTD
(28-06-00)

Ford Mondeo 2.0 TDdi 115 CV Juan Manuel Pichardo
08-01-01
Primera página Imágenes Mediciones Precio, ficha y equipamiento

Bien todo, salvo el ruido

Grande sobre todo

Motor: fuerza y ruido
Muy cómodo y estables
El Mondeo anterior iba bien de estabilidad y éste va mejor. En carreteras lentas es sorprendentemente ágil para su tamaño; no es que sea un GTi de 4 metros, pero no parece que mida lo que mide.

En las rápidas tiene casi todo lo que hace a un coche agradable de conducir rápido o despacio: sigue bien el movimiento del volante, admite irregularidades en el suelo sin variar mucho la trayectoria, no se balancea ni cabecea en exceso y no le afecta especialmente el viento. Tiene tacto de coche grande y, aunque no llega al nivel de un Audi A6 o un BMW Serie 5, sí está por encima de la media en este tipo de carreteras. No es tanto un coche «de conducir», como podrían serlo un Alfa Romeo 156 o un Nissan Primera, pero —más que estos dos y que la mayoría— es un coche «de viajar».

Aunque técnicamente sería posible (la centralita electrónica tiene capacidad para ello), el Mondeo Diesel no puede llevar control de estabilidad. A estas alturas, es un atraso que sea así.

También es un coche cómodo de suspensión. Tiene la flexibilidad de rueda y el recorrido de suspensión necesarios para que, en condiciones desfavorables como un fuerte apoyo, no transmita en exceso a los pasajeros el movimiento de las ruedas.

Lo que lo hace menos cómodo de lo que podría ser es también el ruido. Al margen del que hace el motor, la unidad de pruebas que hemos tenido tenía un extraño ruido aerodinámico en la parte izquierda y no cerca de los retrovisores (que suele ser lo normal). En las plazas traseras (que están muy lejos de las delanteras) no se oye tanto el aire, pero sí las ruedas. No es para quedarse sordo, desde luego, pero quien aprecie especialmente el silencio tiene otros coches para elegir.

 


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