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Aumenta de tamaño y
sube de categoría
El nuevo motor de gasolina tiene un bloque de
aluminio y
dos grados de cilindrada: 1,8 ó 2,0 litros. Esta diferencia de cilindrada
se debe a que el 2,0 tiene una carrera más larga, ya que el diámetro
es igual. Tienen otras características de construcción en común, como
un colector de admisión (de nylon) con admisión
variable, el mismo diseño de la cámara, distribución por cadena
(en lugar de correa) y cuatro válvulas por cilindro. Lo que cambia
en el sistema de admisión variable no es ni la longitud de los conductos
ni el volumen del colector, sino el área de paso del aire (mediante
mariposas):
es pequeña con poca carga,
grande con mucha.
El sistema de descontaminación tiene conductos para
recirculación de gases de escape integrados en la culata y por
tanto refrigerados. El colector de escape (de acero inoxidable)
retiene el calor de tal manera que hace innecesario colocar un catalizador
muy cerca del motor para que sea eficiente con el motor frío. Todos
los motores de gasolina cumplen la norma de emisiones Euro 4.
Del
motor 1,8 hay dos versiones, una de 110 CV de potencia máxima y
otra de 125; la primera tiene una ligera ventaja de potencia a bajo
régimen, pero menos par máximo.
Según la curva de potencia facilitada por
Ford, el 1,8 de 125 CV y el 2,0 de 146 CV entregan la potencia de
manera similar a lo largo de todo el régimen de funcionamiento (llegan
a 6.500 rpm). Con relación a su cilindrada, el motor 2,0 tiene más
fuerza a cualquier régimen.
Una vez en marcha, ambos motores de gasolina me han
parecido buenos. Comparado con el anterior motor 2 litros de 131
CV, al nuevo 2.0 de 146 CV se le nota con más potencia a
cualquier régimen. Comparado con motores de dos litros de
cilindrada y potencia semejante, es también relativamente
elástico
y potente. Comparativamente, es algo mejor en régimen alto;
empuja con fuerza hasta 6.500 rpm y llega casi hasta 7.000. Por
lo que puedo decir sin hacer mediciones, es mejor, por ejemplo,
que el Opel 2,2 de 147 CV, no queda lejos del Alfa Romeo de 155
CV y supera al Nissan 2,0 de 140 CV.
El
1.8 de 125 CV también resulta brillante en general. No tiene
tan buena respuesta como el 2.0 a las solicitudes del acelerador,
pero permite rodar con bastante agilidad. El sistema de admisión
variable se deja sentir especialmente desde 3.000 rpm, aunque es
a partir de 4.000 vueltas cuando, de verdad, se muestra más
brillante. No es perezoso a bajo régimen, pero sí
pide una marcha menos al realizar un adelantamiento. Al igual que
el motor 2.0, el 1.8 no es un motor especialmente silencioso.
El motor 2.5 de seis cilindros en V no ha variado
apenas en rendimiento en el nuevo Mondeo, pero ahora sí puede cumplir
la norma Euro 4 de emisiones y tiene algunos cambios para hacerlo
más suave y menos ruidoso.
Aunque todavía no ha sido comunicado oficialmente
por la marca, en un futuro próximo aparecerá también
una versión de altas prestaciones similar al anterior Mondeo
ST 200 de 204 CV. El nuevo modelo se podría llamar ST 220
y contará con el motor V6 2.5 24V convenientemente retocado
para desarrollar 220 CV de potencia.
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