Un descapotable
agradable sobre buen asfalto
El Ford Streetka transmite buenas sensaciones y responde
satisfactoriamente a condición de que el asfalto no esté
muy deteriorado. Cuando la carretera es irregular y provoca movimientos
bruscos en las ruedas, se sienten vibraciones fuertes e incómodas
en el marco del parabrisas, en la carrocería e incluso en
el pedal del freno (al frenar en curvas).
Estas vibraciones no se aprecian en los Ka con carrocería
convenional ni en el deportivo Sportka; parece ser que la estructura
del Streetka no es lo suficientemente rígida para no vibrar
en una conducción exigente en carreteras malas, a pesar de
que ha sido un tema tenido en cuenta por los responsables del proyecto
Sportka; «La estructura de la carrocería debe ser muy
resistente a la torsión para que los sistemas de suspensión
y dirección operen con plena efectividad».
Para quien quiera un Streetka para circular despacio
o incluso a buen ritmo por buenas carreteras con curvas, este descapotable
es adecuado. Entra en las curvas bien, su agarre lateral es bueno
y balancea poco, pero no es tan ágil como un Sportka.
La suspensión
tiene una excelente relación para ofrecer buena estabilidad
y comodidad al mismo tiempo.
Para
circular fuera de la ciudad es necesaria una gorra para la cabeza;
el parabrisas no protege completamente a los ocupantes de todo el
aire que pasa por encimal de él. No he probado el deflector
que opcionalmente puede tener el Streetka, pero creo que es un elemento
muy importante en cualquier descapotable.
El motor de 1,6 litros y 95 CV
es perfecto para quien quiera fuerza y aceleración desde
bajo régimen y para quienes no lleguen habitualmente a la
zona alta del cuenta revoluciones. No es muy rápido subiendo
de vueltas y el corte de inyección se produce relativamente
pronto (a 6.250 rpm). El sonido que emite el escape es grave y deportivo,
y se escucha sobre todo a baja velocidad.
La palanca de cambios tiene un pomo metálico
y su accionamiento es durito, pero preciso y de recorridos cortos
al mismo tiempo.
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