Se distingue por sus cualidades dinámicas
Tiene un motor Diesel de 2,0 litros de cilindrada,
16 válvulas y 136 CV. Este motor lo estrenó el Focus
C-Max y actualmente lo tienen varios modelos de Peugeot, Citroën
y Ford.
En términos generales, lo mejor de este motor son las prestaciones
que da; lo menos agradable el nivel de ruido que llega al interior
al ralentí o al acelerar en marchas cortas (en carretera
es silencioso). Se escucha mucho el motor en estas condiciones,
pero el conductor está bien aislado de las vibraciones que
frecuentemente transmiten este tipo de motores al volante, el cambio
de marchas, los pedales o los asientos. Por sonoridad y aspereza
este motor montado en el Focus recuerda mucho más a un Volvo
S40, que a un Peugeot 407. En el modelo francés, este 2,0
litros Diesel se siente mucho más silencioso, probablemente
por una cuestión de aislamiento.
Por prestaciones y respuesta el Focus 2.0 TDCi es brillante; es
un coche cómodo de conducir por ciudad porque da una respuesta
buena a un régimen muy bajo y la aceleración que da
se torna enérgica antes de llegar a 2.000 rpm.
Nuestro Focus de pruebas ha acelerado tanto como un Fiat Stilo
con el motor 1.9 Multijet de 140 CV y algo más que un Golf
y un A3 con el 2.0 TDI de 140 CV. Está muy cerca del 1.9
CDTI de 150 CV que tiene el Opel. Que sea así de rápido
no es una cuestión de relación entre peso y potencia,
dado que el Focus es más pesado que el Fiat y que el Volkswagen
y sólo un poco más ligero que el Audi.
Este
motor da la potencia máxima a 4.000 rpm, aunque el motor
el capaz de subir más de régimen con cierta facilidad.
A 4.500 rpm se enciende una flecha roja en la instrumentación
que advierte que conviene cambiar a una marcha más larga.
Nosotros hemos obtenido las mejores aceleraciones llegando hasta
este punto y no conviene desde ningún punto de vista alcanzar
un régimen más alto.
Tiene un desarrollo largo en sexta velocidad (57,1 km/h cada 1.000
rpm) a pesar de ello, la sexta velocidad es una marcha que «sirve
para todo» y da buena reserva de aceleración una vez
que el coche tenga cierto lanzamiento. No tiene una capacidad de
recuperación tan grande como un Golf o un A3 con el motor
2.0 TDI porque tienen unos desarrollos más cortos en sexta,
pero el resultado es muy satisfactorio.
El consumo es el habitual en motores Diesel de esta potencia. En
una conducción con 70% por carretera y 30% de ciudad ha gastado
7,2 litros de media. El consumo máximo en carreteras lentas
fue 12,5 litros. El ordenador de viaje da una consumo unos 0,5 litros
menor que el real.
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