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Estabilidad sobresaliente, prestaciones
decepcionantes
Aparte del funcionamiento de la suspensión,
sobresaliente por capacidad de absorción y eficacia, el otro
apartado mecánico que más me ha gustado del ST 170
son sus frenos. Tiene discos
delanteros ventilados de 300 mm de diámetro y traseros de
280 mm. Sólo el Seat León 1.8i 20V T Sport FR los
tiene más grandes (312 mm delante y 232 mm detrás),
aunque también pesa 114 kg más que el Focus.
La frenada es potente y la resistencia al trato exigente
me ha parecido ejemplar. Los discos delanteros deben estar muy bien
ventilados, porque apenas se sobrecalientan en conducción
deportiva como en otros modelos similares. Me ha parecido que los
frenos tienen un buen mordiente, con un tacto muy progresivo.
Lleva de serie un ABS
(Ate de cuatro captadores) que tiene un excelente funcionamiento.
A diferencia de otros coches como el Clio Renault Sport 2.0 16V,
el ABS no entra en funcionamiento antes de tiempo ni en carreteras
bacheadas, permitiendo realizar una conducción al límite
con una capacidad de frenada sobresaliente (esto no sólo
depende de los frenos, también de la suspensión y
las ruedas). Su elevada estabilidad
contribuye a que la frenada en curva sea más eficaz que en
otros modelos.
La
dirección del ST 170 es rápida y precisa; tiene 2,6
vueltas de volante y no mucha asistencia. Es muy agradable en conducción
de estilo deportivo y tampoco parece dura en el uso habitual.
Lo que es mala es su maniobrabilidad, el coche gira
poco y obliga a maniobrar más de lo apetecible en lugares
pequeños.
Tampoco el cambio de marchas es bueno. La primera
sensación es que resulta duro de accionar (cuanto más
frío está el coche más duro está el
cambio). No es un cambio impreciso, pero obliga a insertar las marchas
con decisión y a extremar la precisión de movimientos.
Por ejemplo, si en un cambio rápido entre 2ª y 3ª
no somos precisos, es fácil que fallemos. Por el contrario,
si el movimiento es preciso, se podría cambiar a marchas
más largas sin levantar el pie del acelerador. Los recorridos
de la palanca son cortos.
Los desarrollos
de la transmisión, aunque son algo largos, tampoco parecen
muy mal adaptados a las características del motor. La primera
y segunda velocidad son muy largas. Tanto que, en curvas en donde
en otros coches no he bajado de segunda, con el ST 170 he metido
la primera velocidad, y en tramos en los que voy en segunda y tercera,
con el Focus no he tenido que pasar de la segunda marcha. El salto
entre primera y segunda es muy grande (1,65 a 1); si se cambia a
7.000 rpm cae hasta 4.240. También es acusado entre 2ª
y 3ª, en donde la caída de vueltas es hasta 5.100 rpm.
En el resto de las marchas, cambiando a 7.000 vueltas, el régimen
cae poco (se queda entre 5.700 y 5.800 rpm) y el escalonamiento
parece bueno
El desarrollo final es demasiado largo. La velocidad
máxima (215 km/h) se alcanza en 6ª a 5.890 rpm, lejos
de las 7.000 rpm en donde alcanza la potencia máxima. Con
desarrollos más cortos mejoraría su capacidad de recuperación.
Con el desarrollo que tiene se podría alcanzar una velocidad
teórica de 255 km/h.
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