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Bien en todo pero lento a veces
Al alcance del conductor hay cuatro huecos para dejar
objetos, más un bolsillo en el lateral izquierdo del asiento
del acompañante. De estos cuatro, el que esta debajo de la palanca
de cambios y el que hay a la altura de las tibias del conductor
no son muy útiles porque es fácil que se caigan las cosas en fuertes
aceleraciones (no tienen superficie adherente ni bordes altos).
Delante de la palanca de cambios hay una serie de
huecos hechos en un molde de goma que es muy fácil de quitar para
lavarlo, ahí se pueden colocar (por ejemplo) dos latas de
refresco, que irán mejor sujetas que en el Focus anterior.
En las plazas traseras hay bolsillos en el respaldo
de los asientos delanteros y una pequeña consola central con una
toma de corriente y un molde de goma (similar al de las plazas delanteras
pero más pequeño). El apoyabrazos está sujeto
al respaldo del asiento del conductor y no tiene huecos donde dejar
objetos.
El
acceso a las plazas traseras es cómodo porque las puertas tienen
un ángulo de apertura amplio y el sitio que hay entre el piso y
el techo también lo es. El portón del maletero abre mucho y sólo
se darán con la parte más alta aquellas personas que miden más de
1,90 m. Además tiene una superficie muy grande, por lo que resulta
más fácil de cargar objetos voluminosos. Dentro del maletero se
echa en falta más luz, así como algún hueco para no dejar
sueltos objetos como los triángulos o el botiquín. La rueda de repuesto
es de medida estándar pero la llanta es de chapa en lugar de aleación.
Algunas apreciaciones que hemos hecho en anteriores
pruebas de Focus valen para éste. No da una impresión de
calidad como un 147, un A3 o un Golf, pero sí es igual o mejor que
coches como el Xsara, el Astra o el Mégane. Hay plástico pintado
como recubrimiento y mandos con tacto de goma en varias piezas del
salpicadero y la consola.
No da una gran impresión de solidez, pero el Alfa
147 sí la da y, en cambio, se le notan más ruidos en carreteras
con baches que al Focus. Le faltan detalles de equipamiento y acabado
propios de coches más costosos, como muelles para sujetar el capó,
amortiguadores de silicona en los asideros, marcos cromados en las
puertas o el portón, tiradores interiores metálicos, limpiaparabrisas
automático, indicador de nivel de aceite o de intervalos de servicio.
El puesto de conducción es bueno por todo, salvo
por un asiento que queda muy alto con relación a los pedales. A
quienes les guste ir así no les causará ningún problema; a los que
no, el mando de ajuste de altura les será inútil; se mueve en altura
sólo la banqueta y no el respaldo. El Focus es uno de los
más apropiados para llevar detrás a dos adultos, por altura y espacio
para las piernas. Para tres no es el más recomendable, porque los
hay más anchos, como el Fiat Stilo o El Honda Civic. El maletero
está dentro de lo normal en volumen y tiene una forma más o menos
regular; comparativamente, la peor medida es el fondo.
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