Un buen motor y una suspensión blanda
La suspensión del Punto es muy blanda. Esto
hace al coche cómodo en ciudad y en condiciones de circulación
normales. En situaciones extremas, como un cambio de carril por
autovía realizado con mayor brusquedad de la habitual, se
balancea demasiado. Frené en apoyo en una curva de autovía
y se descolocó completamente, en una maniobra que en otros
coches no hubiera pasado de un ligero aviso para el conductor.
La unidad de pruebas que hemos tenido llevaba las
ruedas opcionales 185/60 14 H. Cabe la posibilidad de que la medida
de serie —que es 165/70 14 T— sea más apropiada
para este coche con esta suspensión.
Este balanceo no afecta a la estabilidad de la frenada
con la condición de que se haga con el coche recto. En frenada
en recta el Punto obtiene muy buen resultado, de entre los mejores
de su categoría.
El
ruido en el interior del coche es elevado a velocidades de entre
120 y 140 km/h, especialmente por el aire (al chocar con los retrovisores,
especialmente). De la zona del motor también provenía
un ruido metálico sordo, apenas audible, que no parece causado
por el funcionamiento del motor sino por algún otro elemento
(posiblemente sólo sea un ruido de la unidad que yo conduje).
Es un ruido bajo pero que, con el paso de los kilómetros,
se hace molesto.
Dado el ruido aerodinámico a partir de 120 km/h y la estabilidad
es un coche recomendable para ciudad o los desplazamientos diarios
entre una ciudad y sus alrededores. En esas condiciones resulta
muy cómodo por una suspensión que aísla mucho
a los ocupantes, por una dirección muy suave a baja velocidad.
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