El mejor de su precio
La forma y el tamaño de la puerta trasera,
y la altura del suelo del coche, hacen que sea más fácil
entrar en el Panda que en las plazas traseras de otros coches de
este tamaño. La principal limitación en este sentido
es común a otros coches de este tamaño: el espacio
libre entre los asientos.
El Panda es demasiado estrecho para llevar tres pasajeros atrás,
aunque sean niños. Tampoco hay mucho espacio longitudinal
en términos absolutos; hay menos que en cualquier utilitario
más grande, como un Ford Fiesta, un Opel Corsa o un Renault
Clio.
No obstante, el espacio longitudinal que hay se puede aprovechar
mejor que en otros coches mayores por dos razones: una, los asientos
hacen que las piernas de los pasajeros vayan menos flexionadas;
dos, hay mucho espacio para meter los pies por debajo de los asientos
delanteros.
La altura es más que suficiente en casi cualquier caso;
este es uno de los factores que facilita moverse dentro del Panda
(por ejemplo, para acomodar a un niño en su silla). En conjunto,
hay más sensación de amplitud detrás que delante,
salvo si los asientos delanteros están muy retrasados.
La versión que hemos probado tenía el asiento trasero
opcional de tres plazas (35 €); salvo para quien esté
muy seguro de que va a necesitar esa quinta plaza, me parece mucho
más recomendable el de cuatro porque recoge mejor el cuerpo
y porque lleva a los pasajeros más lejos de las puertas.
Como
ocurre en los asientos delanteros, en los traseros los reposacabezas
quedan lejos de la cabeza y, para algunas personas, demasiado bajos.
Atrás no hay espacio para dejar cosas, salvo que no vaya
en el centro el cenicero móvil. No hay tampoco salidas de
ventilación ajustables, iluminación, cortinillas,
tomas de corriente u otros elementos de equipamiento.
Las hebillas traseras son de las que se meten dentro del asiento
al intentar abrochar el cinturón. En muchos casos es necesario
usar las dos manos para abrocharlo (al menos, en el asiento de tres
plazas).
Entre estas carencias, la que me parece más importante es
el elevalunas eléctrico. Al margen del confort para los ocupantes
de las plazas traseras, este elemento da la posibilidad al conductor
de evitar que las abra un niño, si tiene un sistema para
desconectarla.
Con el asiento de cinco plazas, el respaldo trasero está
dividido en proporciones 60/40, pero la banqueta es fija. Al abatir los respaldos, queda un escalón muy grande con relación
al suelo del maletero.
El maletero tiene una forma regular, pero es pequeño en
términos absolutos. Si consideramos el tamaño del
coche, en cambio, es bueno; los únicos coches menores de
3,6 m que tienen más maletero que el Panda son el Suzuki
Wagon R, el Opel Agila (que son el mismo coche) y el Hyundai Atos
Prime.
Al margen del espacio, el maletero tiene dos inconvenientes: uno
es que no hay un lugar previsto para los triángulos de señalización.
El otro es que no hay más suelo del maletero que la moqueta;
sería preferible una base rígida, sobre todo en caso
de llevar objetos pesados.
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