Tecnología
de Fórmula 1 en el sucesor del F-50
Tiene un motor V12 a 65°, con 5.998 cm³
de cilindrada y 660 CV a 7.800 rpm de potencia máxima; el
límite de régimen es 8.200 rpm. Está fabricado
íntegramente de aluminio y situado en posición central
trasera. Es más compacto y un 30 por ciento más ligero
que el motor del F-50, a pesar de tener una cilindrada
superior (5.998 frente a los cm³ 4.698 del F-50). La relación
de compresión es muy alta: 11,2 a 1 (aunque no tanto
como la de un BMW
M3; 11,5 a 1 ).
El par
máximo es 657 Nm a 5.500 rpm. Por tanto, el par específico
es casi 110 Nm por litro de cilindrada, que es mucho (un BMW M3:
112 Nm por litro de cilindrada). A 3.000 rpm da 520 Nm, un 79% del
par máximo.
Tiene cuatro válvulas
por cilindro con empujadores hidráulicos. Tanto el sistema
de admisión como el de distribución son variables.
El de admisión consiste —como en el motor Ferrari de
Fórmula 1— en unas trompetas telescópicas que
varían su longitud mediante un sistema hidráulico.
Un sistema parecido tenía el motor del Mazda 787B que ganó
las 24 horas de Le Mans en 1992.
El acelerador es electrónico, lleva una bobina
para cada cilindro y tiene seis sensores de detonación. Según
Ferrari: «El combustible requerido
es Shell de 95 octano RON». Que sea Shell se debe a
la relación entre las dos marcas, pero es muy llamativo que
sólo necesite octano 95.
La
relación
entre peso y potencia es 2,06 kg/CV. Alcanza 100 km/h en 3,65
segundos, 200 km/h en 9,5 segundos y el kilómetro con salida
parada en 19,6 segundos. El F50 aceleraba hasta 100 km/h en 3,87
segundos y los mil metros los hacía en 21,7 segundos.
Existen pocos coches con una relación peso
potencia tan favorable como el Enzo. Un Pagani
Zonda tiene 2,27 kg/CV, que permite una aceleración de
0 a 100 km/h en 3,7 segundos. Es posible encontrar algunos con mejores
prestaciones, como el Koenisegg
CC, que tiene una relación peso potencia de tan sólo
1,83 kg/CV y tarda sólo 3,5 segundos en acelerar hasta 100
km/h.
El embrague (bidisco) es automático y lo mueve
un sistema electrohidráulico. El cambio también tiene
mando electrohidráulico y seis velocidades. Los cambios de
marcha se ejecutan mediante dos levas de fibra de carbono situadas
detrás del volante. No se mueven con el giro del volante,
pero son lo suficientemente grandes para poder manejarlas cuando
la dirección está muy girada, sin necesidad de quitar
las manos del volante. Un indicador digital en el cuentarrevoluciones
informa al conductor de la marcha que tiene engranada en ese momento.
Ferrari no ha previsto una modalidad de cambio automático,
sin necesidad de accionar las levas.
El principal objetivo de Ferrari ha sido reducir
el tiempo entre cambio y cambio de marcha; es más rápido
que el de un 355 F1. En el mejor de los casos el Enzo puede cambiar
en 0,150 milisegundos.
Tiene dos modalidades de funcionamiento «Sport» y «Race»,
que se distinguen por la velocidad con que cambia. Una función
especial del «Race» es el llamado «control de salida»,
que funciona si se desconecta el control de tracción. Consiste
en que el conductor pisa el freno, engrana la primera y acelera hasta
que alcanza el régimen deseado; cuando levanta el pie del freno,
el embrague acopla el motor al cambio. |