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Xsara más cómodo,
Focus más seguro
El mejor valor del Xsara es la suavidad de marcha, a causa de un
motor con bajo nivel de ruido y vibraciones, y de un confort de
suspensión superior al de la mayoría. El rendimiento de su motor
no es como el de los mejores, aunque sí suficiente para no esté
lejos de ellos
El
motor HDi se distingue porque utiliza el sistema de conducto
común, que es permite controlar mejor el proceso de inyección.
Ese control sirve para ajustar bien la cantidad de combustible que
inyecta, de forma que esté cerca del valor teóricamente ideal en
cada momento. La diferencia de potencia máxima con relación al otro
HDi, que no se monta en el Xsara, se debe principalmente a que no
tiene intercooler.
La inyección es una parte muy importante de un motor Diesel,
pero no la única. A pesar de tener uno de los mejores sistemas,
el HDi no es mejor en relación consumo prestaciones que otros, como
el TDi de 90 CV del Grupo Volkswagen, el dTi de Renault el JTD de
Fiat o el motor Perkins que usa todavía Rover en el 25 y 45. Tanto
en consumo como en prestaciones, el Xsara está más cerca de modelos
como Ford Focus TDdi, Mazda 323 DiTD u Opel Astra Di. Si se circula
normalmente por carreteras fáciles (autovía sin fuertes rampas ni
curvas cerradas), el Xsara puede mantener un ritmo casi tan alto
como cualquier Diesel semejante. Ahora bien, cuando es preciso acelerar
por causa de la carretera o del tráfico, lo hace más lentamente
que los que he citado en primer lugar.
Tampoco
en consumo es el mejor de todos, en una clasificación está más bien
en la zona media. No es algo que tenga mucha importancia; las diferencias
entre estos modelos pueden parecer grandes en términos de litros/100
km, pero realmente no lo son si se consideran como costo por kilómetro.
Un Xsara HDi puede gastar poco más de 5 l/100 km si se conduce con
suavidad y a velocidad moderada en carreteras favorables, donde
sea posible circular casi siempre en quinta velocidad. Lo mejor
es que difícilmente gastará más de 9 l/100 km (en un trayecto suficientemente
representativo, no en una cuesta arriba de 3 km), aunque se utilice
con frecuencia casi toda la capacidad de aceleración del coche.
El ruido del Xsara está en un nivel medio, el de vibraciones
por debajo de otros Diesel. Si a eso unimos que la suspensión absorbe
muy bien todo tipo de irregularidades, el resultado es un coche
muy confortable, más que la mayoría de sus competidores. La seguridad
activa del Xsara es normalmente buena. Cualquiera de los Xsara HDi
de cinco puertas (Attraction, Exclusive o SX) tiene una suspensión
suave, pero que imipide un movimiento excesivo de carrocería si
no se da una cierta combinación de curvas, baches y velocidad.
Con
una suspensión trasera modificada (alineación de rueda, ancho de
vía y diámetro de estabilizadora) y unas ruedas distintas (195/55
15 en lugar de 185/65 14), el Coupé VTS tiene un tacto más ágil.
Eso quiere decir que responde más fielmente al volante, no hay que
anticipar el giro como en un Xsara normal. Sin embargo, es más sensible
a maniobras delicadas como una frenada en curva, a la que puede
responder con sobreviraje.
El espacio interior es bueno en general; sólo la
altura en las plazas traseras está algo por debajo de la de sus
competidores; el maletero también tiene un volumen normal en coches
de este tamaño. El puesto de conducción es bueno, salvo por un asiento
que puede resultar algo blando para algunos conductores, y con poco
apoyo en la parte dorsal. Para el Xsara HDi en carrocería de cuatro
puertas con portón (o «cinco puertas») hay tres grados
de equipamiento: Attraction, SX y Exclusive. El precio de los dos
primeros es prácticamente igual; el segundo se distingue en que
cuesta unas 160.000 pesetas más y, a cambio, tiene de serie antibloqueo
de frenos, termómetro exterior, limpiaparabrisas automático, faros
halógenos H7 con reflector de superficie compleja (en lugar de H4
sin ella), retrovisores con ajuste eléctrico y elevalunas en las
cuatro puertas, entre otros elementos.
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