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Suficientemente rápido,
muy cómodo y bien equipado
Delante, el C5 da una sensación de amplitud
interior que sólo dan coches mucho más grandes.
La altura delante es suficiente para que se
acomoden personas grandes, y la que hay en las plazas traseras es
prácticamente récord.
Es aún más sobresaliente su anchura.
Delante, la puerta, el parabrisas, la consola central y el pasajero
están ciertamente muy lejos. Detrás con 142
cm entre hombros es el coche más apropiado para usar
las tres plazas, bien con adultos o niños ya crecidos, o
bien con niños pequeños en sus sillas adecuadas.
Desde
el punto de vista de la habitabilidad, el inconveniente del C5 es
el espacio longitudinal. La longitud máxima delante es menor
que la de algunos de sus competidores; esto, no obstante, sólo
lo notan personas muy altas. El espacio para las piernas detrás
es inferior al de algunos de sus rivales, como el Mondeo, el Passat
o el 406, aunque superior a un Laguna. El problema es, en parte,
que los asientos delanteros son muy voluminosos y, aunque tienen
un rebaje a la altura de las rodillas, quitan mucho espacio. Lo
positivo en este sentido es que el suelo del C5 es casi plano y
no resta espacio para las piernas al pasajero central, como en la
mayor parte de sus rivales.
De todas las berlinas modernas (A4, Mondeo o Laguna)
o renovadas (Vectra, Passat o Avensis), el C5 es el que resulta
más funcional para usar habitualmente, por la cantidad y
tamaño de huecos que tiene alrededor del conductor. Esto
permite, por una parte, vaciarse los bolsillos y que cada cosa quede
adecuadamente guardada; por otra, tener a mano cosas que pueden
ser necesarias al conducir (desde unas gafas de sol hasta moneda
suelta para un peaje). También tiene una guantera muy grande
(17 litros) y aprovechable, donde cabe la documentación,
mapas o las cajas de los CD; también está refrigerada
y tiene amplitud bastante para meter bebidas.
Atendiendo
al volumen de maletero que facilita Citroën (456 litros), el
C5 es de los peores en este sentido. Si consideramos modelos con
portón, tienen más maletero que el C5 (de mayor a
menor) Skoda Octavia, Toyota Avensis, Nissan Primera, Mazda 626,
Ford Mondeo, Saab 9-3 y Opel Vectra; sólo el Honda Accord
y el Renault Laguna tienen menos. La verdad es que no parece tan
pequeño, más bien parece muy grande. Quizá
porque tiene una forma muy regular, porque ninguna de sus tres dimensiones
es claramente escasa y porque resulta fácil de cargar (sobre
todo si se baja la carrocería), este maletero da más
juego de lo que cabe pensar a la vista del volumen que declara Citroën.
Tiene un sistema muy práctico para fijar la bandeja a los
respaldos, donde queda muy bien colocada. Bajo el piso encontramos
una rueda de repuesto con buen tamaño y los elementos para
cambiarla (gato y herramientas).
Los asientos traseros se pueden abatir por partes
(60/40) sin necesidad de desmontar ninguno de los tres reposacabezas
y amplían la versatilidad y capacidad de un maletero ya de
por sí grande. Además, se queda un espacio de carga
enorme, con el fondo prácticamente plano. Hay anclajes y
una práctica red para sujetar objetos.
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