Más amplio y cómodo
que rápido y estable
Lo
que ha conseguido Citroën con el C5 es un coche cómodo
y espacioso. A quien busque eso y además motores
Diesel suaves y poco ruidosos, les puede resultar más satisfactorio
que cualquier otro competidor.
Ahora bien, para ser un coche nuevo, ha nacido cojo porque todavía
no puede tener control de estabilidad ni en opción. Sus motores
no son en ningún caso un prodigio de fuerza y la impresión
de calidad que da sin ser mala no está a la altura
de los mejores.
Al escribir esto, el «descuento» (se hincha el precio
de tarifa para ganar a los clientes que se sienten atraídos
por «rebaja» grande) que hace Citroën en el C5
es 300.000 pesetas; pulsa
aquí para ver el descuento vigente.
El
precio resultante es ligeramente superior al que tienen un Mondeo
o un Laguna.
El C5 que será el más vendido HDi 110 CV SX
(realmente 109 CV) cuesta con descuento casi 3,4 millones;
un Ford
Mondeo Trend 2.0 TDdi 115cv 4p cuesta 3,3 millones y un Renault
Laguna 1.9 dCi 110cv Authentique 3,4 millones, pero con más
equipamiento. Hay una versión menos costosa y equipada del
C5 (X, en vez de SX), que está con descuento en 3,3 millones.
Con el C5, Citroën adopta la forma de nombrar los coches de marcas
como Audi, BMW, Mercedes o Volvo: una combinación de números y letras
en lugar de un nombre. El objeto de este procedimiento, más germánico
que latino, es resaltar la marca más bien que el modelo. Otros modelos
de Citroën tendrán también este tipo de nombre, como el C6 (futuro
sustituto del XM basado en el 607) o el C3 (Saxo).
Una de las características del C5 es precisamente su tamaño, superior
al de cualquier otra berlina actual de esta clase, salvo el nuevo
Ford Mondeo y el Volkswagen Passat. La distancia entre ejes es muy
larga, mayor que la del Passat o el Laguna II, y casi al mismo nivel
que la del nuevo Mondeo. Pero la cota que más distingue al C5 es
la altura, muy superior a la de sus competidores.
Citroën
mantiene algunas características del Xantia: es un coche con portón,
aunque disimulado en una silueta de tres volúmenes y con tercer
acristalamiento lateral, y tiene una versión revisada y mejorada
de la suspensión hidroneumática.
Puede tener hasta seis airbags,
cinturones con limitador de presión en las plazas laterales traseras
(además de en las delanteras) o detección de neumáticos deshinchados.
Entre los automatismos de la carrocería, el C5 tiene algunos
que no son nuevos pero sí poco frecuentes aún, como un detector
de lluvia que conecta las luces automáticamente cuando es muy intensa.
Lo que sí es nuevo es que, si nota que llueve, puede cerrar automáticamente
las cuatro ventanillas y el techo corredizo.
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