Un coche pequeño,
no sólo para ciudad
Como menciono en las impresiones de interior, sentirse
cómodo en el interior del C2, al menos en las plazas delanteras,
y sin ocupantes en las posteriores, resulta muy fácil para
las personas de casi cualquier estatura. No estoy seguro de que
también sea así para los muy altos.
He podido conducir tres versiones: 1.4 HDi en versión SX
con cambio manual, y los dos más potentes de gasolina (1,
4 litros y 1,6 litros) con cambio automático SensoDrive.
El motor turbodiésel suena poco, incluso con el motor en
frío, tiene buena respuesta y mueve al C2 con agilidad (prueba
del Citroën C3 con este motor). Repito lo que dice Enrique
Calle de este motor en la prueba del C3: «Es
un motor excelente desde muchos puntos de vista: hace muy poco ruido,
vibra poco y hace que el C3 responda bien incluso desde bajas revoluciones,
a pesar de tener unos desarrollos de transmisión largos».
Lo que sirve para el C3, también es aplicable para el C2,
salvo que el desarrollo es algo más corto y la resistencia
aerodinámica es ligeramente menor, debido a la menor superficie
frontal. Debido a todo ello, y al menor peso del coche, las prestaciones
del C2 1.4 HDi deben ser un poco mejores que las del C3 1.4 HDi,
si bien Citroën presenta unas cifras prácticamente idénticas.
En cualquier caso, resulta un motor adecuado para moverse con agilidad
tanto en el tráfico urbano como en carretera o autovía.
Su cambio manual me ha gustado mucho; especialmente entre tercera,
cuarta y quinta, se cambia con mucha suavidad, rapidez y precisión.
Las
suspensiones del C2 son tirando a duras para lo que resulta habitual
hoy en día pero no secas; es la diferencia fundamental con
el C3. Una suspensión claramente más dura (para todos
los motores) hace que resulte un coche más agradable de conducir
por carretera, tanto si tiene curvas como si no (no lo probé
en las autovías españolas).
La distancia entre ejes es casi 15 cm más corta en el C2
que en el C3; es un coche con reacciones más vivas que el
C3. Además, en Citroën han querido otorgarle un tacto
«deportivo»; a mí me ha parecido que tiene un
excelente equilibrio entre comodidad y estabilidad.
También es muy buena la dirección, que resulta muy
suave con el coche parado y con buen tacto en carretera de curvas.
Enrique Calle dice del C3 que «En
ciudad es muy sencillo y agradable manejar el volante; es ligero
y preciso. En carretera se echa en falta que sea más dura.
No es un coche que transmita mucha información al conductor
a través del volante».
En el C2 no ocurre así. Según pone en la documentación
entregada por Citroën: «los
parámetros de asistencia se han escogido de acuerdo con las
características dinámicas del vehículo».
Los frenos, tienen muy buen tacto; no he podido comprobar las distancias
de frenado ni la resistencia al calentamiento (lleva tambores atrás),
pero la sensación es muy buena.
Prácticamente todo lo que digo con relación a la
versión Diesel es aplicable a las versiones de gasolina.
He llevado el 1.4i y el 1.6i 16v, los dos con cambio SensoDrive
y acabado VTR (con el motor 1.6i 16v es la única versión
disponible). No los pude probar tanto como el motor HDi, pero con
ambos motores las prestaciones del C2 son suficientes para cualquier
utilización normal, dentro o fuera de la ciudad. Como dice
Víctor Fernández en la prueba del Xsara
1.6i 16V VTS Coupé, el motor resulta ruidoso y en el
C2 se nota con claridad.
La
caja SensoDrive, no le pega tanto a este coche como al C3, si se
espera de él un tacto «deportivo» (primeras impresiones
del C3
1.6i 16V SensoDrive). Resulta un cambio muy cómodo y
agradable, a mí me gusta mucho cómo va, pero resulta
un poco lento para una utilización deportiva. En mi opinión,
la decisión de escogerlo depende de la utilidad prioritaria
que se le dé al coche. Para circular mayormente por ciudad,
seguramente es mejor decidirse por el cambio SensoDrive.
Las versiones VTR tienen un diámetro de giro mayor que las
demás, por causa de sus ruedas más anchas. La desmultiplicación
de la dirección es la misma, por lo que en el VTR el volante
tiene 2,8 vueltas entre topes, en lugar de 3,2; eso no significa
que la dirección sea más rápida.
He medido el consumo, con el ordenador del coche, en los recorridos
con el 1.4 HDi y con el 1.4 SensoDrive VTR. Con el turbodiésel,
yo solo en el coche en un recorrido de 80 km, atravesando varios
pueblos a 40 km/h, con atascos en alguna autovía y pisando
fuerte en carretera, he obtenido una velocidad media de 57 km/h
y un consumo de 6,5 l/100 km, que de ser aproximado al real me parece
bajísimo debido a las condiciones.
Con el 1.4 SensoDrive VTR, en condiciones similares, con dos personas
en el coche, con menos atascos pero más tráfico en
las zonas que antes estaban despejadas, a una velocidad media de
59 km/h, el consumo ha sido, según el ordenador del coche,
de 9,1 l/100 km.
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