Grande y confortable
La
gama Chrysler Voyager tiene un nuevo motor Diesel con cuatro cilindros,
2,8 litros de cilindrada y 150 CV de potencia (es el que tiene el
Jeep Cherokee), que lleva necesariamente un cambio automático
de cuatro velocidades. Hay también ligeros cambios de aspecto
y de equipamiento.
El precio comprende desde 28.545 hasta 44.630 €, en función
de las versiones (más
información).
Hay dos versiones disponibles que se distinguen por su longitud.
El más pequeño mide 4,804 mm de longitud, mientras
que el largo (Grand Voyager) mide 5.096 mm de longitud.
El nuevo motor de 2,8 CRD (fabricado por Detroit Diesel, como el
2,5 CRD) sólo está disponible con cambio automático
de cuatro velocidades. No es la alternativa adecuada para quien
quiera un Voyager Diesel más rápido; según
datos oficiales, sus prestaciones son prácticamente equivalentes
a las del 2,5 litros CRD de 143 CV, y su consumo sí es claramente
superior). Sí lo es para quien lo quiera con cambio automático
en lugar de manual. Esta nueva versión Diesel es entre 1.270
y 1.281 € más cara que el 2,5 CRD.
Lo más destacable del nuevo equipamiento son los airbags
de cabeza (que protegen a las tres filas de asientos), el airbag
para las rodillas del conductor (Chrysler lo denomina protector
inflable) y airbags frontales con dos intensidades de inflado en
función de las características del impacto. Cambian
los faros, la parrilla (con el escudo situado su parte superior)
y el diseño de las llantas; tiene unas molduras distintas
en la parte baja de las puertas.
El
resto de los motores de la gama son los mismos que había
hasta ahora: dos de gasolina, de 2,4 litros de cilindrada (147 CV)
y cuatro cilindros o 3,3 litros (174 CV) de seis cilindros y el
comentado 2,5 litros Diesel de 143 CV. Todos los motores están
disponibles para las dos carrocerías, normal y Grand Voyager.
Los niveles de equipamiento son «SE» y «LX»
para las dos carrocerías, y «LTD» exclusivamente
en el Grand Voyager. Esta versión tiene de serie sensores
acústicos de aparcamiento (que es opcional en el «LX»),
módulos portaobjetos en el techo con la posibilidad de desplazarlos
mediante rieles (opcional para el resto de las versiones) y controles
de temperatura para la segunda fila de asientos. El sistema de entretenimiento
con DVD es un opción en todos.
Es un monovolumen recomendable para quien valore el espacio interior
porque permite que siete personas puedan viajar cómodas.
También es adecuado para desplazarse por carreteras rápidas,
porque las suaves suspensiones aíslan adecuadamente a los
ocupantes del estado del asfalto y porque los asientos son cómodos
(aunque no tiene mucha sujeción lateral). Las dos puertas
laterales correderas son una buena idea por su facilidad de uso
(al menos si no se abren en una cuesta) y utilidad, dado que dejan
un espacio muy grande para acceder al interior.
Su
funcionalidad está por detrás de sus rivales porque
los asientos son pesados (hay una banqueta corrida de tres plazas
que no está dividida en secciones) y porque algunos mandos
que sirven para mover los asientos están muy duros.
Queda por debajo de la media en estabilidad y seguridad activa
(no puede tener control de estabilidad). Los materiales del interior
le dan un aspecto sencillo y no muy refinado.
Las alternativas más cercanas por tamaño son el Toyota
Previa (4.750 mm), el Lancia Phedra (4.750 mm), el Renault
Grand Space (4.861), KIA
Carnival (4.925 mm), Mercedes
Viano Larga (4.993 mm). Por encima de cinco metros de longitud
sólo está Chevrolet Trans Sport (5.114 mm) y Viano
Extralarga (5.223 mm).
El primer
Voyager salió de la planta de Windsor, Ontario (Canadá)
el dos de noviembre de 1983. En Europa se comenzó a vender
en 1988.
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