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Un coche americano con talante
europeo y motor BMW
El Neon 1.6 tiene una suspensión con un
funcionamiento equilibrado. Lleva columnas McPherson
delante y detrás, con amortiguadores de gas y barra
estabilizadora. Resulta fácil de conducir y permite moverse
con agilidad en cualquier carretera, aunque no es especialmente eficaz
en zonas con muchas curvas (tampoco se trata de un coche deportivo).
No parece más estable que otros modelos similares, pero tampoco
menos.
Sus reacciones son progresivas. En el inicio de la
curva es ligeramente subvirador
pero -más que otros coches- se convierte en sobrevirador
si levantamos bruscamente el pie del acelerador en pleno apoyo
o forzamos mucho la trayectoria en una situación límite.
Por dicho motivo resulta especialmente recomendable el control
de estabilidad en este modelo, elemento de seguridad que no
estará disponible hasta el Neon año modelo 2003, es
decir, hacia otoño de 2002.
Las
versiones con ABS
(opcional en LE y de serie en LX) llevan también un control
de motricidad
que funciona a baja velocidad, es decir, actúa a modo de
diferencial
autoblocante para ayudar a ganar tracción en superficies
deslizantes, frenando la rueda que patina mediante los sensores
del ABS. No es por tanto un control
de tracción que evite las pérdidas de motricidad
al arrancar fuerte o al acelerar mucho en una curva cerrada. La
potencia del motor 1.6 16V tampoco compromete la motricidad del
Neon.
La amortiguación es suave y ofrece un elevado
nivel de confort. Me parece, por ejemplo, más cómodo
que un Ford Focus 4p, pero no tan estable. Es mejorable la insonorización
ya que el ruido del motor se filtra claramente en el interior.
El accionamiento de todos los mandos es muy agradable
en el Neon 1.6, en especial su caja de cambios de manejo suave,
rápido y preciso. El escalonamiento de los desarrollos
de transmisión es mejorable al haber un salto acusado
entre 1ª y 2ª y entre 3ª y 4ª.
La frenada es fácil de dosificar y tiene un
buen mordiente. El equipo básico tiene discos
ventilados de 240 mm de diámetro delante y tambores detrás.
Las versiones con ABS tienen también discos traseros macizos
de 269 mm en lugar de tambores. El modelo que he probado tenía
ABS y en conducción muy exigente ha aguantado correctamente
el sobrecalentamiento, aunque finalmente se aprecian los síntomas
de fatiga, quizá por falta de algo más de ventilación
con las llantas de chapa de 15" (versión LE). El ABS
tiene un buen funcionamiento.
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