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Cualidades y precio de Mercedes
El
Chrysler Crossfire 3.2 V6 18V está a la venta 44.930 €
la versión manual de seis velocidades y 46.615 € la
versión con cambio automático. Es muy caro, teniendo
en cuenta otros rivales similares y el escaso equipamiento de serie
que tiene (tabla comparativa).
Su estabilidad es buena y su motor, excepcional. Es rápido
comparado
con sus rivales, teniendo en cuenta su potencia (218 CV). Su
consumo, en cambio, no es bajo. Alcanza 242 km/h y acelera hasta
100 km/h en 6,5 segundos, mientras que su consumo medio es 10,4
litros cada 100 km.
Es un cupé mecánicamente igual que el Mercedes SLK.
Es, por tanto, el primer caso en que un Mercedes da lugar a un Chrysler.
Se ensambla en la planta del carrocero independiente Karmann, en
Alemania, junto con el SLK. A lo largo de 2004, Mercedes dejará
de fabricar el SLK.
El Crossfire es un biplaza que mide 4.059 mm de largo, 1.766 mm
de ancho y 1.305 mm de alto; las dimensiones son semejantes a las
de un Audi TT. La batalla es la misma del SLK, 2.400 mm. Es poca
batalla con relación a la longitud, algo normal entre los
biplazas de este tamaño. Las vías son muy semejantes
a las del SLK: 1.478 y 1.481 mm.
Como
el SLK, es tracción trasera con motor delantero longitudinal
(casi en posición central-delantera). Tiene un motor V6 de
Mercedes de 3,2 litros de cilindrada y tres válvulas y dos
bujías por cilindro. Da 218 CV de potencia máxima.
Puede llevar la caja de cambios manual de seis velocidades que
usa Mercedes o una automática de cinco con mandos secuenciales
(«Autostick»).
Otras características mecánicas, como el tamaño
de los frenos, son ligeramente distintas al SLK; el Crossfire lleva
frenos delanteros más grandes que el SLK 320. El peso del
cupé de Chrysler no es grande (1.388 kg), si se tiene en
cuenta que lleva un motor de seis cilindros y tracción trasera.
De serie tiene unas ruedas delanteras de 225/40 18" y traseras
de 255/35 19", montadas en unas llantas de aleación
de siete brazos. No tiene rueda de repuesto, en su lugar hay un
kit de reparación de pinchazos.
La estructura del salpicadero y la distribución de todos
sus elementos es prácticamente la misma que en un SLK. Cambia
algo el diseño de algunas piezas, y la sensación de
calidad, que es más pobre en el modelo americano, sobre todo
por el plástico plateado que recorre la consola central.
De
serie tiene control de estabilidad y asientos de cuero (calefactados
y eléctricos). No puede tener ordenador de viaje, airbag
de cabeza (algo que puede ser razonable teniendo en cuenta que deriva
de un descapotable), faros de xenón, o automatismos para
luces y limpiaparabrisas.
Según Chrysler tiene climatizador «semi-automático».
Es decir, tiene aire acondicionado con posibilidad de regular la
temperatura del aire (mediante unas ruletas) independiente para
conductor y acompañante . No tiene un mando eléctrico
para descongelar la luna delantera, ni tiene salidas automáticas
de aire (imagen).
Tiene un alerón trasero que, a baja velocidad, está
enrasado en la carrocería y por encima de unos 100 km/h se
despliega y se vuelve a plegar por debajo de 60 km/h (imagen).
Este alerón también se puede bloquear en la posición
desplegada mediante un botón en el salpicadero.
El acceso al maletero se hace a través de un estrecho portón
trasero (imagen).
El volumen del maletero es 215 litros, que es similar a un Audi
TT con tracción total conectable (220 litros; el tracción
delantera tiene 270 litros), menos que un Toyota Celica (365 litros),
pero es mayor que el de un Alfa Romeo GTV (110 litros).
Su diseño exterior no tiene mucho que ver prototipo
presentado en Detroit 2001. Un 85 % de las unidades fabricadas
del Crossfire se destinarán a EEUU, y el 15 % al resto del
mundo. Desde ahora hasta septiembre de 2004 (año-modelo 2004)
sólo hay asignadas 200 unidades al mercado español;
esa puede ser la causa del precio tan alto que tiene.
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