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Una realidad para el año 2003
El Cadillac Imaj es un prototipo diseñado y construido
por GM en Birmingham (Gran Bretaña), y se basa en el diseño
y la tecnología del Evoq (un roadster presentado en Enero
de 1999). Su producción se iniciará en el 2003 y constituirá
el modelo más alto de la gama Cadillac, con motor V8 biturbo
y chasis de aluminio .
Su longitud es 5,1 m; parecida a la de un BMW 750 iL (5,124) o
a un Audi A8 L 6.0 (5,164). El Imaj es un sedán que trata
igual de bien a los pasajeros de las plazas delanteras como traseras.
Desde las traseras se puede usar el equipo de música, acceder
a Internet, además los asientos son reclinables eléctricamente
y tienen reposapiés. El equipo de música desarrollado
por Bose integra altavoces en los reposacabezas y tiene un
sistema de comunicaciones (denominado OnStar) con un total de cuatro
teléfonos móviles independientes. Delante hay múltiples
ajustes para el volante, asientos y pedales, además de monitores
de información.
El motor del Imaj es la evolución del que montaba el Evoq
(y que también va a usar el Northstar LPM pero en éste
caso con más potencia). Es un V8 biturbo
con intercooler aire-agua
(utiliza agua para refrigerar el aire de admisión) y tiene
distribución variable.
GM recurre al turbocompresor para llegar al nivel de potencia de
las Berlinas europeas con motor de doce cilindros. Desarrolla una
potencia máxima de 425 CV que se transmiten a la carretera
por una tracción total
y un cambio automático de 5 velocidades. Las llantas son
de 20 pulgadas y sus neumáticos pueden rodar deshinchados
durante unos kilómetros. Tiene control de tracción,
de estabilidad , ABS y frenos Brembo. El bastidor está construido
en aluminio.
En el exterior lo que más destaca aparte de su línea
es que no tiene espejos retrovisores, su lugar lo ocupan dos cámaras
que transmiten la información a un pequeño monitor
en el salpicadero. El Imaj dispone de un sistema de visión
nocturna y de detección de obstáculos que funcionan
tanto hacia delante como hacia atrás. Este coche carece de
cerraduras; para acceder a su interior el lector de huellas dactilares
comprobará nuestra identidad.
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