Fuerza en el viento
Quien
haya visto la última película de James Bond quizá haya reparado
en ese deportivo que Pierce Brosnan conducía temerariamente. Su
nombre es BMW Z8, el nuevo y más potente descapotable de una marca
alemana.
Estéticamente arraiga en el BMW 507 de los
años 50: "si hoy volviese a diseñar el 507, sería igual que el
Z8" ha dicho el autor de aquel descapotable, el conde Albrecht
Goertz. Del 507 hereda las líneas sinuosas propias de la mejor tradición
de los roadsters,
con grandes puertas y branquias detrás de los pasarruedas. Las proporciones
también son comparables, con un capó largo y los ocupantes
muy retrasados, casi sobre el eje trasero. La parte frontal mantiene
el símbolo característico de BMW, con la parrilla en forma de doble
riñón, y la trasera desciende levemente y termina en dos escapes
de acero pulido. En este descapotable biplaza existen dos formas
diferentes cubrir a los ocupantes: en primer lugar, una capota flexible
semiautomática, que queda parcialmente al descubierto cuando está
recogida; en segundo lugar, un techo rígido desmontable de aluminio,
que se incluye de serie.
En
el Z8 abunda el aluminio; se utiliza en la estructura autoportante,
carrocería, motor, suspensiones y llantas.
Aparte de una gran rigidez, ofrece mucha durabilidad. El bastidor
es una estructura de tubos hechos por extrusión,
sobre el que se fijan paneles bien con remaches o bien con un cordón
de soldadura; las partes exteriores de la carrocería están atornilladas.
Las puertas y paragolpes tienen elementos de poliuretano resistente
a golpes, cuya estructura elástica hace que se recupere la forma
original después de haber sufrido un impacto de hasta 4 km/h. El
cuadro de instrumentos ha sido colocado en el centro del salpicadero,
cuyo estilo clásico está resaltado por materiales como metal pintado,
aluminio o fina napa. Los ocupantes van protegidos por dos airbag
frontales y por dos laterales colocados en las puertas.
El
motor del Z8 es un V8 de 5 litros de cilindrada y 400 CV a 6.600
rpm, que también encontramos en el BMW M5. Su elevado par
motor -500Nm a 3.800 rpm- se consigue en parte gracias al sistema
VANOS de distribución
variable. En este motor hay un ajuste continuo (sin posiciones
fijas) de todos lo árboles
de levas, admisión y escape. El sistema de lubricación es muy
complejo y capaz de compensar la fuerte aceleración transversal
que puede alcanzar el Z8. Para ello tiene una bomba que impulsa
el aceite y dos que lo succionan, una a cada lado del motor; cuando
el coche circula en línea recta, funcionan las tres bombas. En cambio,
cuando toma una curva que genera una gran aceleración transveral,
una electroválvula hace que succione la bomba del lado exterior
a la curva; de esta manera se recupera mejor el lubricante de ese
lado. Tiene también un intercambiador agua/aceite, que acelera tanto
el calentamiento del aceite cuando el motor está frío, como su enfriamiento
cuando su temperatura es excesiva. El Z8 es un tracción trasera
con caja de cambios manual de seis velocidades.
Los neumáticos son del tipo "run-flat"; si
alguno de ellos sufre un pinchazo, puede seguir rodando unos 500
km a una velocidad máxima de 80 km/h. Su dimensión es 245/45 R 18
96 W en las ruedas delanteras y 275/40 R 18 99 W en las traseras.
En la seguridad activa destaca el control
de estabilidad DSC III, que en caso de subviraje
o sobreviraje
es capaz de corregir la trayectoria del vehículo de manera automática
frenando individualmente alguna de las ruedas y restando potencia
del motor. El Z8 pesa menos que el M5 y, con el mismo motor y un
control de estabilidad que dosifica igualmente la tracción, es capaz
de acelerar más partiendo 0 km/h. Sin embargo, la resistencia aerodinámica
del Z8 es muy alta (no gran superficie frontal pero con un Cx de
0,39); su factor de es 0,77, por sólo 0.67 en el M5. Si se
parte de una velocidad alta, donde la resistencia aerodinámica tiene
tanta o más influencia que la diferencia de peso, el M5 puede ser
más rápido. La velocidad máxima está limitada en cualquier caso
a 250 km/h. El Z8 llegará a España en mayo y costará 22 millones
de pesetas.
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