Más rápido y deportivo que el Z3
En la presentación internacional del Z4 sólo
he tenido ocasión de probar la versión 3.0i (no había
versiones 2.5i). Pocos kilómetros me han hecho falta para
darme cuenta de que su estabilidad
es muy superior a la del Z3 al que sustituye. Principalmente porque
su aplomo es mayor y, sobre todo, porque sus reacciones son más
predecibles y fáciles de controlar.
A mi parecer, el Z3 pecaba de tener unas suspensiones
excesivamente suaves, sobre todo en el eje trasero, lo que hacía
que, en una conducción exigente, se hundiese de atrás
al acelerar fuerte y se acentuase su tendencia sobreviradora.
El Z4 va más duro de suspensiones y ha perdido algo de confort,
pero merece más la pena lo que ha ganado en estabilidad y
seguridad activa que lo que
ha perdido en comodidad.
El incremento de la rigidez
torsional de la carrocería creo que ha sido otro factor
decisivo en su mayor estabilidad. Pisa muy bien sobre el asfalto
y las reacciones son muy nobles. Al límite es muy ligeramente
subvirador
(algo típico en los tracción trasera para hacerlos
más fácil de conducir), pero el guiado del eje delantero
sigue resultando extraordinariamente fiel a las indicaciones de
una dirección rápida y con buen tacto. El eje trasero
se aguanta mucho, incluso levantando el pie del acelerador en pleno
apoyo, y sólo comienza a sobrevirar cuando forzamos mucho
la marcha o lo provocamos (en ese momento el control
de estabilidad entra en funcionamiento y evita el deslizamiento
de las ruedas traseras, a no ser que lo desconectemos).
Con
el Control Dinámico de Tracción activado (DTC), el
conductor tiene opción de realizar una conducción
de estilo deportivo con la seguridad de contar con las ayudas electrónicas
en caso de necesidad. Creo que para un conductor de nivel medio,
es suficiente conectar este sistema para disfrutar de una conducción
más rápida y sólo los conductores más
experimentados sabrán sacarle un mayor partido desconectando
por completo el control de tracción y estabilidad. En tal
caso, me ha parecido que transmite fielmente al conductor sus reacciones,
ayudado por su equilibrado reparto de pesos.
Del motor 3.0i de 231 CV sólo puedo decir
que me parece sobresaliente. Tiene una capacidad de aceleración
excelente y empuja con mucha fuerza desde bajo régimen hasta
pasar la zona roja del cuenta vueltas a 6.500 rpm. El cambio de
seis marchas ayuda a sacar un mejor partido, a pesar de que la sexta
tiene un desarrollo
un poco largo. El manejo es muy rápido y preciso. Destacar
el agradable sonido de su motor de seis cilindros (que se escucha
apreciablemente en el interior) y el petardeo que se produce en
el escape cuando después de acelerar soltamos el pie del
acelerador, algo que a algunos conductores les hará rememorar
«gloriosos» tiempos pasados.
También he tenido ocasión de probar
el Z4 3.0i con la suspensión deportiva M Technik. Es menos
flexible, algo menos confortable y todavía más estable
en curva. Al ir más bajo (15 mm) y más duro, se nota
menos el movimiento de la carrocería, y el paso por curva
es aún superior. A esto contribuía también
de forma notable los neumáticos opcionales más anchos
que llevaba, con perfil más bajo (Bridgestone Potenza RE050A
225/40 R18 88 W delante y 255/35 R18 90 W detrás). De serie
lleva 225/45 R17 91 W en las cuatro ruedas. Todos ellos son «run
flat» antipinchazo (código RFT).
Este
modelo llevaba el sistema «FDC» que se conecta mediante
el botón «Sport» situado junto a la palanca de
cambios y acentúa el tacto deportivo al volante. La dirección
eléctrica endurece algo más su asistencia, pero no
es más directa (tiene 3,1 vueltas en volante y un buen radio
de giro) y la respuesta del acelerador es más rápida
(aunque tampoco corre más). En cualquier caso, la respuesta
del acelerador no me ha parecido tan contundente en el Z4 como lo
es en el M3, M5 o Z8 cuando se activa este mismo sistema.
Con la capota puesta se aprecian en el interior algunos
ruidos aerodinámicos que son mejorables. No es un coche silencioso,
pero tampoco es demasiado molesto el ruido. Con el mando eléctrico,
la capota se abre en sólo 8 segundos y se cierra en 10 s.
La operación no puede ser más sencilla, sólo
hay que apretar un botón, el resto es todo automático.
Como el Z4 que he probado no llevaba derivabrisas trasero, las turbulencias
generadas en el interior con el techo quitado empezaban a ser molestas
a no demasiada velocidad.
|