Más rápido y deportivo que el Z3
El BMW Z4 tiene un bastidor deportivo. Con relación al Z3
(5.600 Nm/grado), el nuevo Z4 tiene una rigidez
torsional de la carrocería mucho mayor (14.500 Nm/grado),
uno de los detalles que ha permitido mejorar su estabilidad y tacto
deportivo al volante. Como otros descapotables de este tipo, tiene
un arco antivuelco detrás de la cabeza de los pasajeros y
un marco del parabrisas fabricado con acero
de alta resistencia.
En vacío, el peso del coche está repartido en partes
iguales entre los dos ejes (50,2 % delante y 49,7 % detrás),
aspecto que aporta un mejor equilibrio de reacciones en curva y
frenada. Lleva una suspensión que deriva de los BMW Serie
3: con McPherson
delante y paralelogramo
deformable detrás. Amortiguadores,
muelles y barras
estabilizadoras tienen un reglaje específico en el cual
ha predominado la estabilidad sobre el confort. La suspensión
es apreciablemente más dura que en el Z3 (sobre todo en el
eje trasero), aunque el confort sigue estando dentro de unos valores
muy razonables. También destaca la pronunciada caída
negativa de las ruedas (sobre todo las traseras).
Opcionalmente
se puede llevar una suspensión aún más deportiva
desarrollada por M Technik. Con ella, la altura de la carrocería
se rebaja 15 mm.
El equipo de frenos del Z4 lleva delante discos
ventilados de la misma medida que el Z3 (286 mm de diámetro
el 2.5i y 300 mm el 3.0i). Sin embargo, detrás lleva discos
ventilados y de mayor diámetro (280 mm el 2.5i y 294 mm el
3.0i) que el Z3 (macizos de 272 mm).
Una de las novedades del Z4 es su dirección con asistencia
mediante un motor eléctrico (EPS - Electric Power Steering).
Dicha dirección tiene asistencia variable en función
de las condiciones de conducción: es más suave en
maniobra y más dura en conducción deportiva o a elevada
velocidad. Además, en BMW afirman que puede ahorrar hasta
un litro de combustible cada 400 km al no existir pérdidas
por rozamiento de una bomba hidráulica convencional.
Opcionalmente hay disponible un sistema denominado «FDC»
(Control Dinámico de Conducción, del alemán,
Fahr Dynamic Control), que varía el funcionamiento de la
dirección, el acelerador y el cambio (si es automatico).
Este sistema tiene una tecla en el salpicadero, junto a la palanca
de cambios que acciona la modalidad «Sport» (Detalle).
Al hacerlo, se reduce la asistencia de la dirección, cambia
la relación entre el movimiento del pedal del acelerador
y la mariposa
de admisión (con mando electrónico) para hacer la
respuesta en aceleración más rápida, y el cambio
automático (tanto «SMG» como «Steptronic»)
tiende a apurar más las marchas y realiza los cambios con
mayor rapidez.
La
función «Sport» del acelerador también
lo tienen otros modelos de BMW, como el M3, el M5 y el Z8, denominado
en estos casos «DDC» (Control Dinámico de Conducción,
del inglés, Dynamic Drive Control).
El Z4 tiene un control
de tracción específico que permite incrementar
la eficacia en conducción deportiva y se utiliza ya en otros
BMW. Es el denominado «DTC» (Control Dinámico
de Tracción). Este sistema lo que hace es permitir un cierto
patinamiento de las ruedas traseras para realizar una conducción
de estilo deportivo más ágil, aunque en situaciones
límite, el control
de estabilidad (DSC) evite cualquier sobreviraje
excesivo.
Más
información sobre el «DTC» y el «DSC» en el Z4.
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