Mejor que el 735i
El equipamiento de serie de este coche es muy rico,
aunque hay muchos elementos que son opcionales y, además,
caros. Llaman la atención no sólo algunos de los elementos
de equipamiento que tiene, también el grado de desarrollo
de algunas de esas cosas.
Hay muchos coches en el mercado que indican cuándo hay que
realizar una inspección. Éste, además, da detalles
sobre el plazo (en kilómetros o tiempo) en el que hay que
hacer determinadas tareas de mantenimiento: inspección general,
inspección de los gases de escape, sustitución de
microfiltro, de pastillas de freno delanteras, de pastillas traseras,
de refrigerante y de lubricante.
Como otros coches, memoriza averías o fallos, pero además
las puede mostrar al conductor y enviarlas a un centro de diagnóstico
remoto, si es preciso. En la llave (integrada en el mando a distancia)
quedan registrados datos como kilometraje, número de bastidor
y servicios técnicos realizados. La pila del mando a distancia
se recarga al conectar la llave.
Uno de los elementos opcionales que me parecen más recomendables
es el sistema de ayuda al aparcamiento (PDC) dado el tamaño
y dimensiones de la carrocería. A partir de la silueta del
coche, es posible ver en el monitor dónde están los
obstáculos. Sería más útil si fuera
un poco más preciso, porque no distingue entre tocar el obstáculo
y estar a más de 20 cm de él.
También me parece recomendable el sistema opcional de autocierre
de las puertas (853 €), sobre todo si se suele llevar niños.
Con dicho elemento no se puede quedar mal cerrada una puerta porque
el sistema se encarga de cerrarla automáticamente.
Hay otra opción de apertura y cierre automático del
maletero (687 €). Se puede abrir desde un botón del
salpicadero, con un botón en la tapa del maletero y con el
mando a distancia, pero sólo se puede cerrar desde la misma
tapa del maletero.
Aquí
hay otros elementos de equipamiento. Hay distintas funciones que
se pueden configurar, pero requieren la intervención del
concesionario. Éstas
son algunas de ellas.
Mirando con detenimiento el 730d que he probado me ha parecido
que el ajuste de sus diferentes elementos era mejor que en los anteriores
Serie 7 que había visto y tenían detalles mejorables.
En esta unidad, la terminación era perfecta y el ajuste de
todos sus elementos no admitía una mala crítica. No
he apreciado ni el menor ruido por desajuste en carreteras bacheadas.
Sin embargo, siguen presentes algunos plásticos que desentonan
en un coche de su nivel. Los mandos giratorios del salpicadero son
de un plástico duro (en coches más baratos son de
plástico pintado o goma) y tienen un tacto malo, como si
rozaran en su alojamiento. Hay plásticos duros en otras partes,
como los mandos del volante, las salidas de ventilación,
la tapa de la pequeña guantera central, en parte del salpicadero,
en los soportes de los tiradores interiores de las puertas o en
las tapas de los ceniceros traseros.
La utilización de este plástico de mala calidad aparente
contrasta con la utilización de plástico pintado de
suave tacto en lugares un tanto escondidos en donde no es muy habitual
tocar, como la parte inferior de los asientos, los bajos de las
puertas o la tapa que cierra el hueco central de los asientos traseros
(para transportar objetos largos). El recubrimiento de los parasoles
es también un poco basto, con filo en sus bordes.
Tiene adornos de madera de cerezo o fresno y, opcionalmente, puede
llevar un tapizado de cuero «Nasca» recubriendo los
asientos y paneles de las puertas (2.889 €).
En general, la impresión que ofrece el interior del BMW
Serie 7 es buena, pero da la sensación de que han dado un
paso hacia atrás respecto al anterior modelo y no parece
al mismo nivel en materiales (por calidad aparente y tacto) que
el Mercedes Clase S o incluso el Volkswagen Phaeton.
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