Mejor que el 735i
Las mediciones con el Correvit han sido concluyentes:
en aceleración
es tan rápido como el 735i y en recuperación
es mucho más rápido. Que recupere mejor cabe dentro
de lo normal, ya que el Diesel tiene una ventaja de par que compensa
la desventaja de peso y desarrollos.
Que haya sido tan rápido en aceleración
es lo que resulta difícil de explicar, sobre todo, cuando
teóricamente el 730d con motor turbodiésel de 6 cilindros
en línea y 2.993 cm³ da 54 CV menos que el motor V8
atmosférico de 3.600 cm³ que lleva el 735i.
El motivo para ser tan rápido lo desconozco,
pero las cifras objetivas están ahí y se pueden comparar
en el cuadro de mediciones de ambos modelos. Que no exista diferencia
en aceleración indica que realmente no hay una diferencia
grande de potencia en las unidades que hemos probado.
El
motor del 730d destaca en todo y no le he encontrado aspectos negativos
(gráfico
de rendimiento de este motor). Me ha parecido enérgico
y silencioso, no se aprecian vibraciones y tiene un funcionamiento
muy suave y equilibrado. Nuestra unidad de pruebas estiraba con
energía hasta que el cambio automático engranaba la
siguiente marcha a 4.700 rpm acelerando a fondo, por encima de la
zona roja del cuentavueltas (marcada a 4.400 rpm).
El cambio automático de seis velocidades tiene
unos desarrollos bien adaptados que permite aprovechar muy bien
la respuesta del motor, con un acertado escalonamiento entre marcha
y marcha. Su gestión electrónica se encarga de engranar
en todo momento la marcha adecuada para obtener la máxima
aceleración o el menor consumo. El motor es capaz de tirar
con energía de la 6ª velocidad a pesar de tener un desarrollo
de 66,2 km/h cada 1.000 rpm.
Dicho
cambio tiene un funcionamiento suave y es capaz de subir de marcha
con rapidez. El mando principal del cambio es una palanca en la
columna de dirección (consideraciones
sobre este mando). Tiene tres modos de funcionamiento: automático
(D), automático sport (S) y manual, con mandos secuenciales
en el volante (M). La selección entre los distintos modos
de funcionamiento se realiza mediante un botón situado en
el volante.
En condiciones normales el cambio selecciona el programa
«D», que tiende a engranar la marcha más larga
posible, dadas unas ciertas condiciones de régimen
y carga. Acelerando
a fondo, los cambios se producen al llegar a 4.000 rpm y sólo
se alcanza el máximo régimen si pisamos el «kick
down» del acelerador. Con la selección deportiva «S»,
el cambio apura más las marchas y no cambia hasta llegar
a 4.250 ó 4.500 rpm (según determine la gestión
electrónica). Además, durante unos segundos aguanta
la marcha engranada sin cambiar aunque se suelte el pedal del acelerador.
Lo que no hace el cambio en esta posición es reducir marchas
todo lo posible durante la frenada. Pisando el «kick down»
realiza también los cambios a máximo régimen
(4.700 rpm).
En
la selección manual «M» se sube de marcha o reduce
mediante unos botones situados en el volante: dos teclas en la cara
que da al conductor para reducir y dos en la cara contraria para
cambiar.
En una conducción de estilo «deportivo»
puede ser algo más útil el modo manual, pues resulta
rápido al subir de marcha y podemos seleccionar la marcha
que queremos, pero en las reducciones es muy lento y no siempre
atiende a las «órdenes» del conductor cuando
se exige una reducción un poco apurada. El accionamiento
de los mandos secuenciales del volante es sencillo, pero su situación
no es especialmente cómoda y los botones me parecen un poco
pequeños, sobre todo los que hay en la cara posterior del
volante para cambiar. Con el accionamiento secuencial, el cambio
sólo reduce de forma automática si en una marcha larga
pisamos el «kick down» para obtener la máxima
aceleración.
El consumo que hemos medido en el 730d ha sido moderado,
sobre todo teniendo en cuenta las exigentes condiciones de la prueba.
Con cuatro personas a bordo y su equipaje, rodando a una velocidad
de crucero elevada ha consumido 11,7 litros/100 km. El consumo medio
homologado es 8,5 l/100 km. Puede llegar a ser alto si exprimimos
al máximo la mecánica (hemos medido 18,2 l/100 km),
pero siempre muy por debajo del consumo de un motor gasolina de
similares prestaciones (el 735i nos gastó 27 l/100 km en
tales condiciones). Tanto el cuentakilómetros como el velocímetro
de la instrumentación tienen un error despreciable
|