Corre poco pero va bien
El puesto de conducción tiene casi todo lo que hay que tener: buen
asiento (aunque algo más blando del que tenían antes los BMW), pedales
y volante bien colocados, instrumentación precisa y casi todo a
mano. Por el tacto de las cosas que se mueven y el ajuste de las
que no deberían moverse, el Serie 5 da una gran impresión de calidad.
Los retoques que ha hecho BMW en la carrocería
de año modelo 2001 no son grandes, de manera que todo lo dicho
en la prueba
del 525d sigue siendo válido:
«El Serie 5 tiene un espacio interior en consonancia con
su tamaño; las plazas traseras son muy adecuadas para que dos personas
viajen cómodamente. Para tres existe la limitación de la anchura
y el estorbo del llamado "túnel de transmisión", el abombamiento
central que obliga a pasajero del centro a separar las piernas y
ocupar más espacio.
En
las plazas delanteras no hay ningún problema de espacio, pero sí
el inconveniente de este tipo de coches con el motor longitudinal
y muy retrasado: quien descanse la pierna derecha contra la consola
o se apoye en ella en las curvas a derecha, notará el calor del
motor y la caja de cambios.
El maletero tiene 460 l de capacidad; no es mucho para un coche
de su tamaño, principalmente a causa de la altura, aunque sí con
mucho fondo. No es maletero ideal para cargar objetos aparatosos
(como una bicicleta, por ejemplo) pero normalmente no planteará
problemas a quien sólo lleve maletas, aunque sean grandes.
El equipamiento de serie es bueno en general, aunque BMW sigue
cobrando por algunos elementos que son equipo de serie en coches
de muy inferior categoría». Lo que no vale actualmente de
la prueba del 525d es la foto donde se ve el monitor en la consola;
ahora es casi el doble de grande.
Uno de los elementos que normalmente considero muy recomendable
(si es opcional) es el limpiaparabrisas automático, pero en este
caso no. A diferencia de los que he llevado en otras marcas (Peugeot
o Mercedes), el del 520i toleraba demasiada agua sobre el cristal;
la velocidad de barrido siempre ha sido algo inferior a lo deseable,
especialmente con lluvia intensa. Es una opción que cuesta 76.010
pesetas.
BMW mantiene en la instrumentación su característico indicador
de consumo instantáneo. Muchas personas no le ven utilidad, y realmente
no la tiene en ciudad o cualquier otro tipo de conducción con frecuentes
aceleraciones. Pero sí da una información muy interesante si se
viaja a un ritmo más o menos constante, y es muy útil para quien
quiere controlar cómo su conducción afecta al consumo.
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