|
No hay nada igual, ni parecido
Lujo, espacio para cuatro o cinco personas
y prestaciones de un coche de carreras. Como coche de lujo, el BMW
M5 tiene todo lo que se puede pedir, salvo una suspensión
dura en exceso para los que buscan la máxima comodidad. Como
coche deportivo, un motor muy progresivo, que no parece que tenga
la potencia que tiene, y un chasis excelente ofrecen la posibilidad
de circular rápido en autopistas o autovías o de acercarse
a las curvas a velocidad endiablada en tramos virados. No es un
coche con el que resulte fácil respetar las limitaciones
de velocidad impuestas por la legislación española.
|