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Mucho más que muchos caballos
El puesto de conducción es como tiene que ser,
con algún matiz. Algunos conductores encontrarán el volante demasiado
lejos de los pedales (yo por lo menos), algo muy raro en un BMW. El
asiento sujeta muy bien las caderas y los riñones, pero no tanto la
parte alta de la espalda, habida cuenta de las gran aceleración
lateral que alcanza este coche. Tiene un mando eléctrico que abre
o cierra las partes laterales del respaldo, para que quede ajustado
al cuerpo. Se puede variar también la longitud de la banqueta.
El
volante es otra cosa que no será del gusto todo el mundo, porque
en la zona donde se agarra tiene un resalte que lo hace mucho más
grueso de lo normal.
En la instrumentación BMW ha reemplazado el característico
indicador de consumo instantáneo por un termómetro de aceite, que
viene muy bien para cuidar el motor. Con ese mismo objeto tiene
(como el M5) un cuentarrevoluciones con unos indicadores luminosos.
Mediante ellos, el sistema advierte de hasta que régimen es prudente
llevar al motor, según su temperatura en ese momento. Esos
indicadores se van apagando a medida que el motor se calienta, para
mostrar que ya es posible alcanzar un régimen más alto.
El cambio es rápido, pero con la dureza al final del recorrido
característica de BMW, especialmente en segunda. El embrague también
es un poco duro.
La
visibilidad es buena en general, salvo por unos antiniebla no muy
eficaces y por un retrovisor interior pequeño. El climatizador
funciona bien, pero para llevar un ambiente adecuado hay que seleccionar
una temperatura baja. El sistema de antiempañamiento resulta incómodo,
porque calienta excesivamente el interior. Tiene una cierta facilidad
para empañarse en condiciones desfavorables, lo que indica que el
aire no se renueva muy rápidamente.
La decoración interior es relativamente discreta
y el equipamiento abundante, entre otras cosas (y además de lo que
citamos en la ficha de equipamiento) volante con mandos de la radio,
control automático de la presión de los neumáticos, retrovisor con
sistema antideslumbramiento o faros de xenón. Quedan como opción
cosas como el limpiaparabrisas automático, el sistema de ayuda al
aparcamiento (sólo marcha atrás), los asientos con calefacción o
el monitor de TV. BMW también le cobrará 9.108 pesetas a quien,
además de un coche que cuesta 9,7 millones, quiera un botiquín y
un triángulo de emergencia marca BMW.
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