Tacto, reacciones y precio de coche grande
Si se apuran las marchas y se pisa el acelerador a fondo, la aceleración
del 120i es la que cabe esperar de un coche de este peso (al menos
1.335 kg) con 150 CV. Ahora bien, si se conduce en marchas largas
y no se usa mucho el acelerador, la impresión que da es que
corre menos que coches de potencia inferior (especialmente los que
tienen turbocompresor, sean de gasolina o Diesel), aunque realmente
no sea así.
En circulación normal hay que acostumbrarse a que es preciso
acelerar en marchas más cortas que las que requerirían
otros coches. Cuando se circula rápido por una carretera
lenta, es posible apreciar un salto muy grande entre segunda y tercera
cuando realmente no es así; el salto entre segunda y tercera
es normal (1,5 a 1), pero parece que pierde mucha aceleración
al cambiar a tercera.
En el 120i, este motor de cuatro cilindros tiene exactamente el
mismo tacto que algunos antiguos motores de seis cilindros de BMW
(anteriores al doble Vanos): es potente pero le falta elasticidad;
da una buena aceleración, pero hay que ir a buscarla.
Es
curioso lo que ha pasado con este motor de dos litros de cilindrada
y distribución Valvetronic. En el Serie 3 es un motor de
tacto exquisito, muy agradable de utilizar por su rápida
respuesta al acelerador; tiene 143 CV y el mismo par máximo
que en el 120i (200 Nm).
El 318ti Compact que probamos era uno de esos coches que parecen
dar unas prestaciones muy superiores a las que realmente dan; justo
lo contrario que el 120i, que es más rápido de lo
que parece. Lo que ocurre en realidad es que los dos aceleran prácticamente
lo mismo (al menos hasta 120 km/h), pero el 318ti es más
agradable. Los 7 CV de ventaja que tiene el 120i no aparecen.
En recuperación, se nota que el motor del 120i es menos
elástico. Aunque pesa menos y tiene desarrollos más
cortos, sus tiempos en recuperación son iguales o peores
que los del 318ti.
Lo que no ha cambiado es el buen rendimiento
del motor, sobre todo en carga parcial. En el recorrido
de referencia que tenemos por carretera de sentido único
ha gastado 8,8 l/100 km (lo mismo según el ordenador), muy
poco si tenemos en cuenta lo que pesa el coche y la potencia máxima
del motor. Las condiciones del tráfico durante el recorrido
no eran las ideales, pero pude hacer prácticamente todo en
sexta a 3.500 rpm. En las rampas más empinadas (del seis
por ciento) el 120i no podía mantener 3.500 rpm en sexta,
había que reducir a quinta.
Si se combina carretera y ciudad a partes iguales, y se conduce
con un mínimo de suavidad, puede gastar en torno a 10,0 l/100
km. El consumo máximo que hemos medido, en 158 km de carreteras
con curvas y aceleraciones a fondo muy frecuentes, ha sido 18,2
l/100km.
El
consumo medio después en unos dos mil kilómetros de
pruebas (al principio hubo que rodarlo) ha sido 11,3 l/100 km, y
muchos de esos kilómetros lo hemos hecho a ritmo más
bien rápido.
Aunque el coche gasta poco, la autonomía es más bien
escasa porque el depósito de combustible tiene sólo
50 l de capacidad.
Hemos hecho toda la prueba y todas las mediciones con gasolina
de octano 98, porque así lo indica el manual: «El
motor de su BMW está diseñado para Super Plus, 98
octanos. Repostar preferentemente este tipo de gasolina, para cumplir
con los valores nominales de prestaciones y consumo de gasolina».
También según el manual: «Para
el rodaje del motor y del diferencial de las versiones con motor
de gasolina, BMW recomienda que, hasta 2.000 km, hay que conducir
a regímenes y velocidades cambiantes, pero sin sobrepasar
4.500 rpm o 160 km/h». La unidad que hemos probado
estaba nueva, pero la rodamos adecuadamente e hicimos las primeras
medidas de prestaciones con 1.920 km.
Los desarrollos
de transmisión están calculados para que alcance
la velocidad máxima (217 km/h) en quinta velocidad. Si el
coche lleva las ruedas de serie (195/55 16), alcanza esa velocidad
unas 250 rpm por encima del régimen de potencia máxima
(que es 6.200 rpm). La unidad que hemos probado tenía las
ruedas opcionales de 205/55 16, lo que alarga el desarrollo lo suficiente
(un 1,8 por ciento) para que casi alcance la velocidad máxima
en quinta al régimen de potencia máxima. Es decir,
hace de la sexta una marcha más de desahogo.
Con el desarrollo que dan esas ruedas, para acelerar desde 80 km/h
merece la pena reducir hasta segunda. Según nuestras mediciones,
desde segunda acelera de 80 a 120 km/h en 7,3 s, y desde tercera
lo hace en 7,7.
Si alguien pone las ruedas opcionales de 17 ó 18 pulgadas
para que el coche tenga una respuesta «deportiva»,
debe tener en cuenta que va a alargar aún más los
desarrollos. Con ello no va a perder aceleración, pero sí
un poco más de respuesta a baja velocidad en marchas largas.
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