| Satisfactorio para el conductor
«El Serie 1 de BMW
no hace milagros con el espacio, pero esa no es la intención.
Lo que se pretende con este coche es conseguir la mejor satisfacción
de conducción y ese objetivo sólo se alcanza con coches
de tracción trasera». Estas palabras de Lutz
Römer, responsable de ingeniería del BMW Serie 1, dan
una idea de qué ofrece y qué no este coche.
Todo está perfectamente medido para que el
conductor se encuentre a gusto tras el volante. El asiento puede
tener ajuste de altura, inclinación y longitud de la banqueta,
anchura del respaldo (con asientos de cuero opcionales) y está
perfectamente centrado con el volante y los pedales. El volante
con ajuste vertical y longitudinal. El pedal del acelerador está
articulado en el piso, hay un buen apoyo para el pie izquierdo y
la palanca del cambio está bien situada.
También el copiloto dispone de todos las elementos
para sentirse a gusto. No son unas plazas delanteras anchas, pero
el conductor va suficientemente alejado de la puerta como para manejar
cómodamente el volante. Sólo un detalle desmerece
el conjunto: el anclaje superior del cinturón de seguridad
es fijo, al igual que en el Serie 5. Los responsables de BMW sostienen
que los pasajeros deben adaptar su posición a la fijación
superior del cinturón. No sé bajo qué criterio.
Para el de la comodidad desde luego que no.
Otro
elemento que puede entorpecer la comodidad de los conductores que
van sentados con la banqueta baja es el reposabrazos central, que
se interpone en el movimiento del codo la cambiar de marcha. La
ventaja es que va articulado y se puede quitar de en medio con facilidad.
Las plazas posteriores tampoco son anchas, por lo que tres adultos
no pueden ir cómodos. Tampoco por la forma de los asientos.
Mayor problema que la anchura es la longitud, no tanto por el espacio
que hay una vez sentados, sino de la dificultad de un adulto para
entrar, y sobre todo de salir, del asiento posterior. El espacio
libre para pasar el pie entre el asiento posterior y el montante
central de la puerta es de 23 cm. Un pie de talla 42, con un zapato
poco voluminoso, supera claramente 30 cm de longitud. Una vez traspasado
el montante de la puerta, el pie tropieza contra el respaldo del
asiento delantero y todavía no ha llegado a su destino, porque
el piso de la zona posterior está muy bajo con relación
al umbral de la puerta y el pie queda muy encajonado. El primer
pie entra con relativa facilidad, pero el segundo en entrar, no
lo tiene nada fácil. Para salir el problema es mayor si no
se es muy flexible o si se tienen los pies grandes. La tarea resulta
más sencilla si el pasajero de las plazas delanteras coloca
su asiento bien avanzado, pero no se resuelve totalmente, porque
permanece la corta distancia entre el asiento posterior y el montante.
Una vez sentado detrás, se acomoda uno con relativa comodidad,
especialmente si los pasajeros delanteros elevan la banqueta de
sus asientos para que quepan bien los pies por debajo. En la posición
más baja sólo caben las puntas de los pies, siempre
que se introduzcan completamente planos bajo el asiento, lo que
resulta poco cómodo. Lo normal es llevar la parte interior
de los pies ligeramente levantada, acompañando el movimiento
de las rodillas que se desplazan lateralmente.
A
pesar de la limitación de espacio para los pasajeros de las
plazas posteriores, y de la ausencia de rueda de repuesto en todas
las versiones, el maletero no es voluminoso.
Con el respaldo de los asientos posteriores abatido, queda una
superficie casi plana. Para cuando se llevan los asientos abatidos,
hay unas fijaciones en el techo y en el respaldo de los asientos
traseros para sujetar una red e impedir que los bultos impacten
contra los pasajeros en caso de detención brusca.
El conductor dispone de un hueco amplio para dejar pequeños
objetos a la izquierda del volante, a la altura de la rodilla izquierda.
En la consola central hay algún hueco más y un posavasos
(bajo el reposabrazos), además del propio reposabrazos central,
que permite alojar en su interior otros objetos o el teléfono
móvil. Las bolsas de las puertas son estrechas y la guantera
pequeña. La tapa de la guantera va sujeta con una cinta que
tiene un aspecto pobre y frágil.
En general, los materiales empleados en el salpicadero tienen buen
aspecto, aunque hay algunos plásticos que desmerecen el conjunto.
El ajuste de los elementos en las unidades que he visto era impecable.
El Idrive, que es opcional, sólo regula cuatro funciones:
teléfono, navegador, equipo de sonido y reparto de caudal
de aire. El teléfono y el equipo de sonido también
se pueden manejar con los mandos del volante. |