El cambio automático de luces funciona razonablemente bien. Su objetivo es poner las luces largas cuando la vía no está iluminada, siempre que el coche circule a cierta velocidad y no se moleste a otros vehículos.
Es rápido cambiando a cortas en la mayoría de las ocasiones, y también cambia a largas sin demora cuando ya no se molesta a los demás vehículos. La distancia de detección de otros vehículos (tanto los que circulan en la misma dirección como los que vienen de frente) es grande; nosotros hemos llegado a medir más de 600 metros, pero dependiendo de las circunstancias puede ser mayor. Frecuentemente las señales reflectantes de la carretera, como las que indican curvas, las marcas de los hitos o los propios elementos reflectantes de los guardarraíles (o una combinación de todos) hacen que el sistema cambie a cortas, pero enseguida (al dar la curva, por ejemplo), si no hay otros vehículos vuelve a conectar las largas.
La situación en la que peor funciona es cuando hay otro vehículo que está detenido (con las luces encendidas) y en posición perpendicular a la trayectoria del que tiene el cambio automático de luces (por ejemplo, porque se dispone a incorporarse a esa vía); en este caso, el sistema no lo detecta hasta que faltan muy pocos metros para cruzarse con él. En cualquier caso, si el sistema tiene las largas conectadas se puede pasar a cortas manualmente con un toque a la palanca de las luces. Otro toque y vuelven a la posición automática.
El sistema selecciona las cortas cuando la vía está iluminada o cuando la velocidad baja de 40 km/h, y vuelve a poner las largas cuando se superan —aproximadamente— los 60 km/h. Creemos que este sistema puede hacer más cómoda la conducción, pero (como sucede con la mayoría de este tipo de automatismos) por el hecho de tenerlo conectado no hay que desentenderse del cambio de las luces, puesto que hay ciertas situaciones en las que conviene cambiar manualmente.
Además de los faros bixenón (de serie en los Serie 3 Coupé) y el cambio automático de luces, la unidad que probamos tiene alumbrado en curva y alumbrado lateral. Las luces cortas son muy buenas por amplitud e intensidad y las largas son buenas, aunque hemos visto algunos otros coches en los que dan una luz más intensa. Lo único que no nos ha gustado es que (como sucede en otros coches) cuando hay baches el haz de luz vibra mucho; esto se percibe en los límites del haz (en las señales de la carretera, cunetas, etc.), no en el centro del mismo.
En su conjunto, son unas de las mejores luces que hemos probado.