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La posición al volante es cómoda y la disposición del
volante y pedales ideal para conducir. No obstante, no es
uno de esos cupés en los que la banqueta puede ir muy
baja con respecto al suelo.
Los asientos son anchos y muy cómodos para conducir
muchas horas seguidas. El mullido que los rellena es de espuma
blanda. No dan una sujeción excepcional al cuerpo pero
sí suficiente para un tipo de conducción rápida
por curvas. Los asientos de serie del M6 tienen una regulación
neumática de los apoyos laterales y del apoyo lumbar;
la regulación de longitud de la banqueta es manual.
El volante (de aro grueso), tiene solidarias las levas del
cambio de marchas. Están en una posición donde
se alcanzan perfectamente con la punta de los dedos índice
o anular. Estas palancas son distintas a las que tienen otros
Serie 6. La izquierda reduce marchas y la derecha pone marchas
más largas.
En
las plazas delanteras hay espacio de sobra para personas de
talla grande. En las plazas traseras hay espacio longitudinal
suficiente, pero falta altura libre al techo. El respaldo
tiene poco mullido y va en una posición casi vertical.
Esta versión no puede llevar techo solar (no tendría
sentido que pongan un techo de fibra de carbono para reducir
peso y que luego le añadieran todo el mecanismo que
supone un techo de este tipo).
El BMW M6 no puede tener algunos elementos de decoración
para el interior que sí tiene resto de la Serie 6.
Tampoco otros que afectan al confort, como el volante calefactado.
Las unidades de la presentación iban equipadas con
la opción de «todo cuero Merino» (10.321
€). Esta opción comprende el salpicadero y los
asientos tapizados en cuero y techo tapizado en Alcántara.
Da un aspecto de mucha calidad.
La instrumentación es distinta a la del resto de la
Serie 6. La zona roja del cuenta revoluciones empieza a 8.000
rpm, el velocímetro indica hasta 330 km/h, las agujas
son de color rojo y en el fondo del cuenta kilómetros
está el logotipo «///M» que distingue a
los coches más deportivos de BMW.
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